REGNUM MARIAE

REGNUM MARIAE
COR JESU ADVENIAT REGNUM TUUM, ADVENIAT PER MARIAM! "La Inmaculada debe conquistar el mundo entero y cada individuo, así podrá llevar todo de nuevo a Dios. Es por esto que es tan importante reconocerla por quien Ella es y someternos por completo a Ella y a su reinado, el cual es todo bondad. Tenemos que ganar el universo y cada individuo ahora y en el futuro, hasta el fin de los tiempos, para la Inmaculada y a través de Ella para el Sagrado Corazón de Jesús. Por eso nuestro ideal debe ser: influenciar todo nuestro alrededor para ganar almas para la Inmaculada, para que Ella reine en todos los corazones que viven y los que vivirán en el futuro. Para esta misión debemos consagrarnos a la Inmaculada sin límites ni reservas." (San Maximiliano María Kolbe)

sábado, 29 de noviembre de 2014

MARÍA, ¿TÚ SABÍAS QUE?...

Mary, did you know?

María, ¿tú sabías que tu bebé caminaría un día sobre el agua?

María, ¿tú sabías que tu bebé salvaría a nuestros hijos e hijas?

María, ¿tú sabías que tu bebé ha venido hacerte nueva,
que este bebé tuyo le daría vista a un ciego?

María, ¿tú sabías que tu bebé calmaría la tormenta con una mano?

¿Tú sabías que tu bebé ha caminado por donde los ángeles pisaron?
Cuando besas a tu pequeño bebé, has besado la cara de DIOS.

Los ciegos verán 
Los sordos oirán
Los muertos vivirán de nuevo
Los paralíticos saltarán
Los mudos contarán
las alabanzas

María, ¿tú sabías que tu bebé es el Señor de toda la Creación?

María, ¿tú sabías que tu bebé un día gobernaría todas las Naciones?

¿Tú sabías que tu bebé es el cordero perfecto del cielo?

Este niño dormido que tú sostienes es el GRAN YO SOY

SÚPLICAS A LA SANTÍSIMA VIRGEN


Dame tus ojos, Madre, para saber mirar;
si miro con tus ojos jamás podré pecar.

Dame tus labios, Madre para poder rezar;
si rezo con tus labios Jesús me escuchará.

Dame tu lengua, Madre, para ir a comulgar;
es tu lengua, patena de gracia y santidad.

Dame tus brazos, Madre, que quiero trabajar; 
entonces mi trabajo valdrá una eternidad.

Dame tu manto, Madre, que cubra mi pobreza; 
cubierto con tu manto al cielo he de llegar.

Dame tu cielo, Oh Madre, para poder gozar; 
si tu me das Cielo, ¿que mas puedo anhelar?.

Dame a Jesús, Oh Madre, para poder amar:
esta será mi dicha por una eternidad.

jueves, 27 de noviembre de 2014

UN PRECIOSO REGALO DE NUESTRA MADRE INMACULADA


NUESTRA SEÑORA DE LA MEDALLA MILAGROSA

Cómo usar la Medalla Milagrosa de la Virgen María

  • Lleva siempre la medalla colgando del cuello.
  • Hazte apóstol de la Medalla y ofrécela como regalo a todos, especialmente a los enfermos, a los niños, a los jóvenes, a los que viven en pecado y a quienes sufren cualquier tipo de dificultad.
  • Visita el altar de una iglesia para rezar y pedir la ayuda de la Virgen María.
  • Reza a las 5 de la tarde del 27 de noviembre (Fiesta de la Medalla Milagrosa).
  • Reza cualquier día a las 5 de la tarde en las necesidades urgentes.
  • Mantén en tus labios la oración: “Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros, que recurrimos a ti”.
  • Pide a tu ángel guardián que te ayude a hacer tus peticiones.
  • Mantén la fe en todo momento.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

LA MEDALLA MILAGROSA


En el anverso
Aparece la Virgen María Inmaculada pisando a una serpiente.
Vemos a la Virgen con las manos extendidas en actitud de conceder algo.
De sus manos salen unos rayos dirigidos al globo. Alrededor la inscripción: Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti.


En el reverso
Una M entrelazada con una Cruz.
El corazón de Jesús coronado de espinas y con llamas en la parte superior.
El corazón de María atravesado por una espada y también con llamas en la parte superior.
Envolviendo a todos los símbolos, doce estrellas.


¿Cuál es el significado de todos estos signos?
Jean Guitton escribió en su libro sobre la Virgen de la Medalla Milagrosa, Superstición superada, que la Medalla es un tratado de mariología en miniatura. Es como una alegoría del pensamiento global de la Iglesia. Pablo VI (6 de agosto) escogió las apariciones de la Virgen a Santa Catalina, Santa Bernardita (18 de febrero y 11 de febrero) y a los niños de Fátima ( 20 de febrero y 13 de mayo) como los tres signos marianos actuales, más significativos en la Iglesia. Otros han dicho que es un catecismo en símbolos para la gente sencilla, en una Iglesia pobre que no tenía grandes medios para contrarrestar las ideologías que iban contra Dios, la Virgen y la Iglesia.
No cabe duda de que podemos reflexionar sobre el contenido de la medalla de formas distintas, pero la verdad es que da lo mismo de un modo u otro, las conclusiones son las mismas: en el anverso vemos claramente dos momentos bíblicos-marianos: Genésis 3, 15 y Apocalipsis 12, 1; el principio y el fin de la historia de salvación. En ambos interviene María. En el reverso también dos momentos claves: la profecía que Simeón hace del Niño a María (Lc 2, 35) y la entrega de su Madre que nos hace Cristo exaltado en la Cruz Un 19, 27). Podemos comprender momentos cruciales: natividad donde el Hijo de Dios nace del seno de la Virgen María como la Cruz nace de la letra M o la pasión representada en la unión de los dos corazones entrelazados por el amor y el sufrimiento: llamas, espinas y espada.
El padre Vicente de Dios, en su libro La Milagrosa, no duda en resumir de la siguiente forma: «El misterio mariano queda increíblemente plasmado en la medalla. Vemos en el anverso su mediación, su realeza, su inmaculada concepción. Vemos en el reverso su maternidad divina, su íntima unión con el Hijo, su cooperación a la redención, su maternidad espiritual, su calidad de miembro-modelo-madre de la Iglesia, su asunción... Todo ello, inserto bien a los ojos en las dos grandes dimensiones que garantizan la autenticidad de la devoción mariana: María en el misterio de Cristo y en el misterio de la Iglesia. En la Medalla Milagrosa se condensan de igual modo los fundamentos bíblicos de la mariología y los pasajes marianos del Evangelio. Desde el Génesis al Apocalipsis desfila el entramado de la historia de la salvación, donde un corazón humano, traspasado por una espada ardiente y dolorosa, se mantiene unido a un corazón divino, punzado de espinas y henchido de llamas».
Un resumen del contenido doctrinal de la Medalla Milagrosa puede ser éste: por una parte se expresa el papel de María en el conjunto de la historia de salvación, desde el principio –expresado en el Génesis– hasta el final –visto en el Apocalipsis–. Contemplamos el protoevangelio: la mujer que manifiesta su victoria sobre la serpiente, es decir, sobre el mal que es victoria ante todo de Jesucristo, pero también de María. Las doce estrellas que simbolizan las doce tribus de Israel y la Iglesia, como hacen notar los comentaristas de la Biblia de Jerusalén. El todo de la medalla nos muestra la íntima unión con Jesucristo que, al fin, es lo principal, ya que la Virgen María, sin esa vinculación con Jesús, no seria más que un personaje más o menos importante, pero, vista desde su unión con Jesús, es la criatura excelsa y admirable. Por eso, nadie como ella ha gozado de los grandes privilegios como son el de la Inmaculada, ser intercesora de todas las gracias, ser corredentora y, sobre todo, ser Madre natural de Cristo y espiritual de todos los hombres.
JOSÉ MANUEL VILLAR SUÁREZ, C.M.

martes, 25 de noviembre de 2014

SANTA CATALINA LABOURÉ Y LA MEDALLA MILAGROSA


PRIMEROS DÍAS DE SOR CATALINA
Nacida Sor Catalina Labouré, con lo mejor del año (mayo) de 1806, fue toda su vida sencilla y aromosa flor: galardonada en sus días con abundante rocío del Cielo.
Tierna devoción a María, su aliento de toda hora. Muy niña (9 años) perdió a su madre. Fue entonces, cuando una criada de la granja la sorprendió encaramada sobre una mesa, y abrazando con todo el poder de sus, aún débiles brazos, a una imagen de la Señora.
La iglesia parroquial de Moutiers -Saint Jean- fue testigo de sus anhelos eucarísticos. Desde el día de su primera Comunión (1818) se hizo "mística de todo en todo", -cual decía con donaire su buena hermana Tonina.
Y se le echaba de ver su inclinación a las cosas de Dios por su afán de visitar a las Hijas de la Caridad; y más que en otra cosa alguna, en su diligencia por acudir a los oficios divinos.
Por un sueño vino en conocimiento de su particular vocación. Consistió éste en la aparición de un anciano sacerdote que le habló en estos términos: "ahora huyes de mí, hija mía; día vendrá, cuando tengas a gran contento, ser mía. Sus designios tiene Dios sobre ti. No lo olvides".


El párroco de Chatillón la descifró el sueño de este modo: "no abrigues la menor duda; no era otro ese anciano, sino San Vicente de Paúl, quien te quiere para Hija de la Caridad"Ella misma así lo confirmó, reconociendo al anciano del sueño en un cuadro, que del Santo tenían las Hermanas de Chatillón.
Por dos años hubo de luchar con el ingenuo rigor de su padre; para, al fin, ingresar el 21 del mes de abril de 1830 en el Noviciado de las Hijas de la Caridad en París.
SOR CATALINA HIJA DE LA CARIDAD
Ya en el Noviciado, comenzó a gozar favores extraordinarios del Cielo. Se le ponía el Señor a ojos vistas en el Sacramento del Amor. Una sola vez se le ocultó; cuando ella pensó engañarse en aquello que veía.
Se celebraban por aquellos días las solemnidades que precedieron a la apoteosis del humilde San Vicente de Paúl por las calles de París con motivo de la translación de sus gloriosas reliquias; y dice la Hermana que halló en todo tanta dicha y contento, que para ella ya no quedaba mas que pedir ni esperar en este mundo. Recibió del Santo Patriarca certeras enseñanzas y seguridades muy completas para sus dos Comunidades.
APARICIONES
Mas, entre todos estos favores, llevan la primacía en el conocimiento del pueblo cristiano, aquellos que le hizo la Reina del Cielo, y que vamos a referir.


La noche del 18 de junio del dicho año, 1830, fue la escogida por la Virgen Santísima para hacer entrega de sus cartas credenciales a la Venerable Hermana.
Para detalles, nadie como la propia Sor Catalina, quién así lo describe: Era tanto mi deseo de ver a la Virgen, que me acosté con la confianza de que San Vicente había de conseguírmelo de la Señora. Serían no más que las once y media de la noche. cuando oí que me llamaban: "Hermana. Hermana, Hermana". Desperté; miré del lado por donde la voz venía. Corrí la cortina; y vi a un niño, como de cinco años que vestía de blanco; y así me dijo: "Ven a la capilla, que allí te espera la Virgen". Tranquilizada por él, dime prisa en vestirme; y le seguí… No pequeña fue mi sorpresa, viéndolo todo iluminado; mas esta mi sorpresa creció de punto ante la claridad de la capilla. Recordábame ésta la misa de Navidad. Sin embargo, por ningún lado se echaba de ver la presencia de la Virgen.
Arrodillada, hacíaseme largo el tiempo de espera. Acrecíalo el temor de verme descubierta. Llegó la hora. Y el niño me previno con estas palabras: "Mira, ahí tienes a la Virgen Santísima". Noté como un roce de sedas que se dirigía al lado del Evangelio, a un sillón que allí había. Era la Virgen, quien se me ofrecía sentada. Creo imposible describir cuanto veía y ocurría en mi: algo así como un temor de verme engañada; y de que aquella a quien yo veía, no fuera la Santísima Virgen. Mas, el ángel de mi guarda -que no era otro el niño- me increpó un tanto severo y sin más dudar, me arrodillé junta a Ella y puse mis manos en su regazo"
Y allí, mano a mano, como de Madre a hija, "quiero, hija mía, me dijo, nombrarte por mi embajadora. Sufrirás no poco; mas vencerás, pensando ser todo para la gloria de Dios. Con sencillez y confianza di cuanto entiendas y veas". Prudente la Hermana, pidió prendas de cuanto había visto y oído. Prenda que la Señora le dio cumplidas. Profetizó la Hermana. Presto y cuando menos se esperaba, tuvieron sus profecías cabal cumplimiento.
En estas se hallaba el asunto, que acreditaba la misión de Sor Catalina Labouré, cuando la Virgen María tuvo por bien dejarse ver otra vez en la tarde del 27 de noviembre del mismo año.


Demos la palabra a Sor Catalina: Vi a la Virgen Santísima en todo el esplendor de su belleza. Indecible al labio humano. . . . Bañada de luz su figura. Asentaba los pies sobre una media esfera... En sus manos, a la altura del pecho, otra esfera más pequeña. Alzados los ojos al Cielo, noté cómo sus dedos tenían anillos, de los cuales brotaban pequeños haces de luz.... Viendo lo cual, oí una voz que así me dijo: "Figura el globo al mundo entero y a todos y cada uno de los mortales." "Son los rayos símbolo de cuantas gracias concedo a quienes me las piden".
Gozaba la Hermana con lo ya visto, cuando al punto - prosigue la misma- hízose en torno de la Virgen Santísima a modo de óvalo con estas palabras, en caracteres de oro: "¡Oh María sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos!"


Volvióse la visión y notó la Hermana una letra M y sobre ésta una Cruz descansando en una barra. Debajo de lo anterior, el Corazón de Jesús coronado de espinas y el de María atravesado con una espada, Y todo ello, circundado con doce estrellas. Se dejó oír al mismo tiempo una voz, que así decía: "Acuñad una medalla según el modelo. Cuantos la lleven consigo, recibirán gracias sin cuento… Llevadla con entera confianza."

sábado, 22 de noviembre de 2014

viernes, 21 de noviembre de 2014

CONSAGRACIÓN A LA MILAGROSA


ORACIÓN DE CONSAGRACIÓN
A LA MILAGROSA

Postrado ante vuestro acatamiento, ¡Oh Virgen de la Medalla Milagrosa!, y después de saludaros en el augusto misterio de vuestra concepción sin mancha, os elijo, desde ahora para siempre, por mi Madre, Abogada, Reina y Señora de todas mis acciones y Protectora ante la majestad de Dios. Yo os prometo, virgen purísima, no olvidaros jamás, ni vuestro culto ni los intereses de vuestra gloria, a la vez que os prometo también promover en los que me rodean vuestro amor. Recibidme, Madre tierna, desde este momento y sed para mí el refugio en esta vida y el sostén a la hora de la muerte. Amén.

EL PODER DEL CIELO EN LA HISTORIA HUMANA ACTUAL

1. La actividad del Cielo sobre la Tierra
Septiembre 27, 2014
María
Mientras el Infierno comienza a manifestarse, el mundo entero puede ver la cara del Infierno, un rostro lleno de sufrimiento, de odio y destrucción, un rostro donde no hay un momento ni un lugar para la paz. ¿Dónde está el camino a la paz?
Definitivamente, los líderes mundiales no pueden encontrarla. (Sus propios corazones están viciados y corrompidos por intereses egoístas). El público en general no puede llevarla a cabo porque la gente común se siente impotente, sin saber lo que sucederá después.
¿Hay un camino a la paz? Para responder a eso, debo dar una explicación del Cielo.
El Cielo es considerado con demasiada frecuencia sólo un lugar en que la gente va después de la muerte. El Cielo es mucho más. Así como el Infierno sabe todo lo que sucede en la Tierra e interviene en todas partes para propagar su odio, así el Cielo es un Reino que está activo en la historia humana y es el propósito mismo de la creación humana. Cada persona ha sido creada para el Cielo. Ninguno puede decir: “Yo me niego a existir para siempre. Voy a terminar mi existencia con mi muerte”. Esa decisión ya ha sido tomada por ti. Dios te creó y ha decidido que existirás para siempre. Tanto el Cielo como el Infierno saben bien esto.
Así que comienza Mis enseñanzas. La persona humana, inmortal desde el primer momento de la concepción, entre el Cielo y el Infierno, es codiciada por ambos reinos, es el gran premio en la guerra entre los reinos del Cielo y del Infierno. ¡Qué alegría abrir tus ojos a los Misterios del Cielo!
Comentario: Muchos no ven que los enormes poderes del Infierno tergiversan la historia humana. Además, muchos no ven lo cercano y poderoso que es el Cielo.
2. Comparación de los dos reinos
Septiembre 28, 2014
María
El Cielo puede verter Sus poderes y extinguir las llamas del Infierno. ¿Por qué, entonces, el Infierno parece ser más poderoso que el Cielo? Ésta es la pregunta que necesita respuesta.
Cuando el Cielo desborde Sus bendiciones, entonces se extinguirán las llamas del Infierno. Ésta es la primera verdad. El hombre está indefenso contra el Infierno a menos que el Cielo venga en su ayuda.
Si el Cielo siempre está derramando Sus poderes, ¿por qué está el hombre tan indefenso? Porque él no conoce nada acerca del Cielo. Él ha llegado a ser el hombre de ciencia moderno, cautivado por todo lo que ha descubierto. Él está rodeado de su propia tecnología sin darse cuenta de que el Infierno usa esa tecnología para sus propios fines. El hombre ha dejado de lado al Cielo. Él ya no mira al cielo, no entiende Sus caminos, no recibe Su ayuda, y no tiene defensa contra los poderes del Infierno. El Cielo siempre derrama Sus poderes, pero el hombre ha perdido su fe y no puede recibir las bendiciones.
En la Tierra, por lo tanto, los reinos no son iguales. El Infierno tiene todo el campo para él solo. Ha entrenado a sus seguidores, los ha iniciado, les ha enseñado sus caminos, se ha complacido en compartir con ellos toda su inteligencia y todos sus poderes. El Infierno parece ser más potente que el Cielo. Justo ahora, todos los aspectos de la vida humana están sucumbiendo a su influencia.
Es la razón por la que hablo, porque esta destrucción no es toda la realidad. El Cielo es infinito. El Infierno es finito. El Cielo tiene todo el Poder y puede extinguir fácilmente las llamas del Infierno. Los dos no son iguales, pero ambos existen y el hombre elige libremente. El libre albedrío es el poder que el Cielo siempre respeta. Incluso si el hombre elige el Infierno, Dios respetará su elección.
Comentario: El Cielo y el Infierno definitivamente no son iguales, pero si el hombre elige el Infierno, el Cielo es impotente.  
3. El Cielo abraza a la Tierra
Septiembre 29, 2014
María
El Cielo quiere abrazar a la Tierra y darle aliento de vida. Esto sucedió al principio de la creación. Luego, el poder del Infierno entró en la historia. El Cielo abrazó a Tierra por segunda vez cuando Jesús anunció que el Reino de los Cielos estaba a la mano y manifestó los poderes celestiales en Sus milagros y sanaciones.
El mayor momento del Poder del Cielo ocurrió cuando Jesús fue resucitado de entre los muertos, ascendió a los Cielos y envió al Espíritu Santo. En ese momento, el Cielo abrazó a la Tierra definitivamente. Como dijo Jesús: “Yo estaré con vosotros hasta el fin del mundo.” El Padre había cumplido Su Promesa de una Mujer y Su Vástago (Gn 3, 15). Satanás controla el mundo, pero el Cielo ha instalado Su Ciudad, el Reino.
Mientras el Reino se propagó, el Aliento de Dios vino sobre el mundo. Lo satánico tuvo que retirarse. La vida humana cambió. El hombre fue liberado de lo demoníaco. En muchos sentidos, el mundo comenzó a parecerse al Reino. Había felicidad y paz. La vida humana prosperó.
Sin embargo, la humanidad se olvidó del Reino, rechazó la fe, y estableció a la diosa de la razón sobre el altar de su corazón. Lo satánico vio su oportunidad de recuperar su escalada y de volver a establecer su reino con gran poder.
Todo es evidente ahora. Las guerras, la destrucción, los fuegos, las ejecuciones, la barbarie; el odio contra los creyentes muestra que lo satánico está emergiendo. El hombre está indefenso pero el Cielo está listo para ayudar.
Comentario: Nuestra Señora describe lo que está sucediendo detrás del escenario y que ahora es evidente para todos.
4. Los Tres Lugares del Fuego Divino
Septiembre 30, 2014  
María
Las llamas se levantan de golpe, pero éstas no son las llamas destructivas del Infierno. Son las Llamas del Cielo que traen vida. Dos fuegos combaten por la Tierra, el fuego de la muerte y el fuego de la vida. La que escoja la humanidad determina el curso de la historia humana.
Actualmente, las llamas del Infierno son prominentes y atraen a muchos dentro de sus llamas mortales. El Fuego del Cielo parece estar escondido y que no tiene poder. Yo hablo para que todo cambie y las Llamas Divinas puedan saltar.
¿Dónde está el Fuego celestial? Éste se encuentra en muchos lugares y estas Llamas están destinadas a ayudar. Las llamas moran en el corazón de cada creyente que ha sido bautizado. A veces, este fuego bautismal no arde para nada, porque la persona abandona la gracia divina por medio de los pecados graves. Otras veces, el fuego arde sólo un poco, porque el corazón elige tantas metas mundanas. Primero, Yo debo remover dentro de ti las llamas, oh lector, el Fuego Divino puesto dentro de ti, el Espíritu Santo de tu bautismo. Si este Fuego arde radiantemente, las tinieblas no pueden vencerte.
El segundo fuego está en la Iglesia y de nuevo está sujeto al libre albedrío humano. A veces, la Iglesia ha estado incandescente con el Amor Divino. Otras veces, se ha hundido en la oscuridad y necesitó de grandes Santos para rescatarla. Hoy la Iglesia está en la encrucijada, enfrentando la controversia más grande en su historia. ¿Puede la Iglesia llegar a estar tan arraigada en el Fuego Divino que derrame luz incluso en la gran oscuridad que yace por delante? Hoy, los grandes interrogantes no están dentro de la Iglesia, sino fuera de la Iglesia. ¿Qué tan efectiva será la Iglesia cuando comiencen los eventos?
La luz que tiene actualmente es débil lamentablemente en comparación con la oscuridad creciente del Infierno.
Así que, llego al tercer lugar del Fuego Divino, Mi Corazón Inmaculado. Este Fuego proviene del Seno del Padre y es Jesucristo mismo. ¿Por qué está este Fuego en Mi Corazón? Porque debe estar cercano y ser de fácil acceso. Debe fluir a la menor solicitud y debe cubrir a la Tierra entera.
Es lo que quiero decir cuando digo que la Iglesia está en la encrucijada. Los acontecimientos futuros verterán una enorme oscuridad. La luz de la Iglesia es débil.
Sin embargo, el potente Fuego Divino está en Mi Corazón Inmaculado. Buscarlo en cualquier otro lugar dará como resultado sólo el fracaso.
Comentario: La enseñanza está muy clara y se corresponde con los actuales acontecimientos mundiales. 

martes, 18 de noviembre de 2014

LA VIDA HUMANA ES SIEMPRE SAGRADA, VÁLIDA E INVIOLABLE

«¡Estamos en un tiempo en el que ‘se juega con la vida’ y eso es pecado contra Dios!» Ante una ‘falsa compasión’ que  presenta como ayuda el aborto, la eutanasia, la ‘producción de un hijo’ y los experimentos sobre la vida humana, - que «son pecados contra el Creador» - cuidar a la persona, amarla y defenderla sobre todo cuando sufre, es frágil e indefensa, con valentía fue la exhortación del Papa Francisco, este sábado, a los miembros de la Asociación de médicos católicos italianos. Alentándolos a tener la valentía de ir contracorriente y de la objeción de conciencia en su misión humana y espiritual, que es un verdadero apostolado laical. Recordando la importancia de la ética en la ciencia y la medicina, el Obispo de Roma reiteró asimismo la misión de la Iglesia de presentar el Evangelio, impulsando la tutela de la vida humana:
«La atención a la vida humana, en especial a la que está en mayor dificultad, es decir, al enfermo, al anciano y al niño implica profundamente la misión de la Iglesia. La Iglesia se siente llamada a participar en el debate que tiene como objeto la vida humana, presentando su propia propuesta fundada en el Evangelio. Para muchos la calidad de la vida está ligada prevalentemente a las posibilidades económicas, al ‘bienestar’ a la belleza y a la vida física, olvidando otras dimensiones más profundas – relacionales, espirituales y religiosas – de la existencia. En realidad, a la luz de la fe y de la recta razón, la vida humana es siempre sagrada y siempre ‘de calidad’. No existe una vida humana cualitativamente más significativa que otra, sólo en virtud de medios, derechos, oportunidades económicas y sociales mayores. Esto es lo que ustedes, médicos católicos, intentan afirmar, ante todo con su estilo profesional. Su obra quiere testimoniar con la palabra y el ejemplo que la vida humana es siempre sagrada, válida e inviolable y como tal debe ser amada, defendida y cuidada».
Tras invitar a los médicos católicos a colaborar con cuantos, también desde distintas perspectivas religiosas o de pensamiento, reconocen la dignidad humana de cada persona, el Papa Bergoglio los alentó a la cercanía, la compasión verdadera y la ayuda concreta - con las palabras de Jesús y como el Buen Samaritano. Y a actuar con valentía, llegando a la objeción de conciencia,  contra cierta opinión pública que presenta una ‘falsa compasión’ y no respeta la dignidad de la vida humana, en todas sus etapas. El significado de  ‘matar’ es siempre el mismo ayer y hoy, advirtió el Santo Padre, poniendo en guardia contra los pecados contra Dios:
«El pensamiento dominante propone a veces una ‘falsa compasión’: la que se presenta como una ayuda a la mujer el favorecer el aborto; como acto de dignidad procurar la eutanasia; como una conquista científica ‘producir’ un hijo considerado como un derecho y no como un don; o usar vidas humanas como conejillos de Indias para salvar presumiblemente a otras. La compasión evangélica, sin embargo, es la que acompaña en el momento de la necesidad, es decir la del Buen Samaritano, que ‘ve’, ‘se compadece’, se acerca y ofrece ayuda concreta. (cfr Lc 10,33). La misión de los médicos los pone cada día en contacto con tantas formas de sufrimiento: los aliento a hacerse cargo de ellos como ‘buenos samaritanos’, cuidando de forma especial a los ancianos, a los enfermos y a los discapacitados. La fidelidad al Evangelio de la vida y al respeto de la misma como don de Dios requiere a veces opciones valientes y contracorriente que, en particulares circunstancias, pueden llegar a la objeción de conciencia.
Y a tantas otras consecuencias sociales... Estamos en un tiempo en el que se hacen experimentos con la vida... Mal... Se ‘hacen’ hijos, en lugar de acogerlos como don de Dios. En un tiempo en que se ‘juega con esa vida’ ¡Cuidado! ¡Éste es un pecado contra el creador! ¡Contra Dios Creador! Que creó las cosas así.
Cuando tantas veces me preguntaban a mí como sacerdote si es un problema religioso, no. No es un problema religioso. No es filosófico. Es ‘científico’. Porque es una vida humana y no es lícito liquidad, matar una vida humana para resolver un problema. Pero es el pensamiento moderno...  ¡Escucha, en el pensamiento antiguo y en el pensamiento moderno la palabra ‘matar’ significa lo mismo!  Y lo mismo vale para la eutanasia. La eutanasia escondida, en la cultura del descarte, con los ancianos... ¡Es pecado contra Dios! ¡Piensen bien en ello!».
Al coincidir esta audiencia pontificia con el 70 aniversario de la Asociación de Médicos Católicos Italianos, el Papa Francisco concluyó su discurso alentándolos a perseverar en su camino, inspirándose en san Camilo de Lelis, patrono de los enfermos, con el amparo de la Madre de Dios:
«Les deseo que los setenta años de vida de su Asociación impulsen un ulterior camino de crecimiento y de maduración. Que puedan colaborar de forma constructiva con todas las personas e instituciones que comparten con ustedes el amor a la vida y se esperan en el servicio a su dignidad, sacralidad e inviolabilidad. San Camilo de Lelis, sugiriendo la forma más eficaz para cuidar a los enfermos decía simplemente: «Pongan más corazón en esas manos». Y éste es también mi deseo. Que la Virgen Santa, Salud de los enfermos, sostenga los propósitos con los que se esmeran e proseguir su acción. Les pido por favor que recen por mí y de corazón los bendigo. 
Fuente: Radio Vaticana

viernes, 14 de noviembre de 2014

LOS HIJOS PREDILECTOS DE NUESTRA SEÑORA

¡Qué difícil resulta escudriñar en el corazón de una madre! 
¡Cuánto más difícil es todavía asomarse al corazón de Aquella que es Madre de Dios y Madre de todos los hombres, la Bienaventurada siempre Virgen María!
Para una madre cada uno de sus hijos es único e irrepetible.
El vacío por la pérdida de un hijo jamás puede ser reparado ni colmado por ninguno en particular ni por el conjunto de todos los demás.
Cada hijo tiene un lugar irreemplazable en el corazón materno.
Sólo la buena madre sabe y conoce la "medida" y la "forma" exactas en que cada uno de sus hijos ha de recibir el amor de su corazón para sentirse saciado y satisfecho del amor maternal.
Es la buena madre la experta y especialista que conoce como nadie la medida exacta del alimento material, afectivo y espiritual que necesita cada uno de sus hijos.
Ella los alimenta a todos, pero a cada uno le ofrece la cantidad de alimento necesario según su constitución y necesidad.
La buena madre ama a todos y a cada uno de sus hijos, pero por eso mismo sabe perfectamente medir la capacidad de cada uno de ellos y así se esfuerza en que a cada uno no le sobre ni le falte su medida.
Si a uno le da más es porque ese necesita más. Si al otro le procura menos es porque ese otro con ese "menos" tiene su medida colmada.
¿Podemos hablar, entonces, de hijos predilectos de nuestra Madre celestial?
Sí podemos hacerlo en el sentido del grado de atención y preocupación que unos necesitan respecto de los otros.
El hijo pequeño requiere un grado de atención distinto al del hijo mayor. El enfermo y débil reclama un grado de atención distinto del que está sano y fuerte.
Es así que podemos hablar de hijos predilectos de Nuestra Señora: los niños, los enfermos, los ancianos, los pobres y desvalidos.
No es cuestión de que sean más amados sino de que necesitan una especial atención y un particular amparo de la Madre.
Desde sus orígenes la Fraternidad de Cristo Sacerdote y Santa María Reina ha sido consciente de la importancia y del lugar, únicos e irreemplazables, que a los más pequeños les corresponde en el corazón de Dios y en el corazón de la Madre celestial. Importancia y lugar que, por lo tanto, les corresponde por derecho divino en el corazón de la Iglesia y en su responsabilidad pastoral.
A esta labor maravillosa, al tiempo que  sacrificada y ciertamente nada fácil, vivió especialmente consagrada y dedicada con todas las fibras de su corazón la Madre María Elvira de la Santa Cruz. De ello son fieles testigos los centenares de niños que pudieron experimentar sus desvelos maternales para sembrar en sus mentes y en sus tiernos corazones  la semilla del amor de Cristo, de María y de la Santa Iglesia Católica.
La Madre María Elvira, al igual que el Santo Padre Pío, tuvo siempre la firme convicción de que en esta hora especialísima y particular ¡"los niños salvarán el mundo"!
Sí, ellos, los niños son los aliados de Jesús y de María. De sus oraciones, de sus sacrificios y de su tierna unión con Jesús y María depende la suerte eterna del mundo entero.
No serán el Papa, ni los cardenales, ni los obispos, sacerdotes o religiosos. No serán los teólogos, ni los consejos parroquiales, ni las estructuras de la Iglesia universal o de las parroquias. Mucho menos aún serán los políticos, ni las estructuras sociales internacionales.
¡Los niños salvarán el mundo!
¡Sólo ellos, unidos a Jesús y a María, pueden hacer descender la salvación de Dios sobre la Iglesia y sobre el mundo entero!
Una vez más Dios Nuestro Señor se servirá de lo que no cuenta para humillar lo que sí cuenta para el mundo. 
La Virgen Santísima y los niños son los instrumentos privilegiados y "sine qua non" de los que Dios se servirá en esta hora para humillar y derrotar al infierno, para purificar el mundo y la Iglesia militante y para salvar las almas.
El carisma mejor y más grande está depositado por el Santo Espíritu en el corazón de los pequeños. Ellos son los instrumentos más  grandes y valiosos en las manos de Dios y los más eficaces en la economía de la salvación.
El espectáculo eclesial actual resulta a menudo patético y deprimente. Una lucha infernal  y diabólica de ciegos que pretenden guiar a otros ciegos para todos juntos ir a caer en el hoyo.
Resplandecen como nunca el imperio de la soberbia, la ebriedad del poder, el cainismo homicida, las luchas intestinas en el seno de la Iglesia militante, la suplantación de la fe católica por las ideologías pseudo religiosas.
No cabe la menor duda de que han llegado los tiempos profetizados por el Apóstol de las gentes, tiempos malditos en los que el fuego del amor y de la caridad se han enfriado hasta el punto de casi extinguirse.
La sal se ha vuelto sosa, la luz se apaga con  el avance de las tinieblas y los seguidores de Cristo nos hacemos merecedores cada día más de ser arrojados a las calles para que nos pisoteen las gentes.
¡Los niños salvarán el mundo y la Iglesia militante!
¡Los niños son los únicos confidentes válidos de la Madre de Dios!
Ya tan sólo ellos parecen ser los únicos dignos de recibir las propuestas celestiales como otrora en las humildes tierras de Fátima:
“¿Qué estáis haciendo? Rezad, rezad mucho... Ofreced constantemente al Altísimo oraciones y sacrificios... Sobre todo aceptad y soportad con obediencia los sufrimientos que el Señor os mande".
“¿Queréis ofreceros a Dios y estáis dispuestos a aceptar lo que El quiera enviaros, por la paz del mundo y por la conversión de los pobres pecadores?”
Es del corazón y de los labios de los niños que el Señor suscitará una alabanza armoniosa para gloria de su Santo Nombre.
Es a esos corazones  humildes y sencillos a los que hemos de dedicar en esta hora lo mejor de nuestros esfuerzos, de nuestra atención y de nuestro apostolado.
¡Vayamos a ellos en el Santísimo Nombre de Jesús y en el Dulce Nombre de María!
P. Manuel María de Jesús




























Fuente:jesussalvame.blogspot.com

sábado, 8 de noviembre de 2014

¡URGE ESCUCHAR A NUESTRA MADRE CELESTIAL!


NUESTRA SEÑORA DE AKITA

13 de Octubre de 1973 :

«Mi querida hija, escucha bien lo que voy a decirte; informarás de ello a tu superior: 
"Si los hombres no se arrepienten y no se mejoran, el Padre mandará un terrible castigo a toda la humanidad. Será un castigo más grave que el diluvio, como jamás ha habido otro; caerá fuego del cielo y aniquilará una gran parte de la humanidad, tanto malos como buenos; no perdonando a fieles ni a sacerdotes. Los sobrevivientes se encontrarán tan desolados que envidiarán a los muertos." 

"Las únicas armas que nos quedarán entonces serán el Rosario y el Signo dejado por mi hijo. ... Con el rosario rogad por el Papa, los Obispos y los sacerdotes. La acción del diablo se infiltrará hasta la Iglesia, de tal forma que se verán cardenales oponiéndose a otros cardenales, obispos contra obispos. Los sacerdotes que me veneren serán despreciados y combatidos por otros sacerdotes. Las iglesias y los altares serán saqueados." 

"La Iglesia se llenará de quienes aceptan componendas, y el demonio empujará a muchos sacerdotes y almas consagradas a abandonar el servicio del Señor. El demonio atacará encarnizadamente sobre todo a las almas consagradas a Dios. El pensamiento de la perdida de tantas almas es la causa de mi tristeza. Si los pecados aumentan en número y en gravedad, ya no habrá perdón para ellos. Recen mucho las oraciones del Rosario. ... Aquéllos que ponen su confianza en mí serán salvos".»


A partir del 4 de enero de 1975 comienza la lacrimación de la estatua (ver imagen de arriba); hasta el 15 de septiembre de 1981. (101 veces) Monseñor Ito fue testigo ocular de las lágrimas derramadas. El día que comenzó la lacrimación, el ángel se apareció a sor Agnes Sasagawa y le dijo:
«No te sorprendas de ver a la Santísima Virgen María llorar. Una sola alma que se convierta es preciosa a su Corazón. Ella manifiesta su dolor para avivar vuestra fe, siempre tan inclinada a debilitarse. Ahora que habéis visto sus preciosas lágrimas, y para consolarla, habla (de esto) con valor, extiende esta devoción, para su gloria y la de su Hijo.»

El 22 de Abril de 1984, Monseñor John Shojiro Ito, Obispo de Niigata, declaró que, las apariciones de Akita son de origen sobrenatural, y autorizó en toda la Diócesis la veneración. En Junio de 1988, el Cardenal Joseph Ratzinger, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, dio un juicio definitivo en favor de las apariciones de Akita, considerando auténticos y dignos de crédito los mensajes. También dijo: "El mensaje de Akita es el mensaje de Fátima".

miércoles, 5 de noviembre de 2014

MEDITAR LOS NOVÍSIMOS


Verdad trascendental

Los cuatro novísimos son los elementos últimos y decisivos que salen al encuentro del hombre al final de la vida: muerte, juicio, infierno o paraíso, sin olvidar al purgatorio.

La muerte no se puede evitar.

En las realidades humanas es cierta la muerte, pero incierta la hora en que llega. La muerte no entiende de inteligencia, ni de fuerza, no respeta el rango ni la estirpe, no distingue la juventud, ni tiene en cuenta la edad: para los ancianos está a la puerta, para los jóvenes al acecho. Escribe San Gregorio: Oh vida presente, cuanto has engañado. Mientras pasas eres nada; mientras existes eres sombre; mientras eres exhaltada eres humo. Para los necios eres dulce, para los sabios amarga. Los que te aman no te conocen. Los que huyen de ti, te comprenden perfectamente. Nadie acoge la muerte con serenidad y delicia, sino quienes en la vida están preparados para la muerte con buenas obras.

Equidad del Juicio final.

Piensa con responsabilidad lo que será de ti en el último día, cuando la conciencia te atribuya malos pensamientos, cuando los elementos te acusen de tus acciones. Por una parte, serán los pecados los acusadores, por otra, la justicia bajo el horrendo caos del infierno, cuando llegue el Juicio justo. "Y si el justo se salva con fatigas, ¿dónde acabarán el impío y el pecador?" (1 Pe 4,18). ¿Qué será entonces de los razonamientos fátuos y ociosos, de las palabras ligeras, frívolas, de las obras vanas e infructuosas?. No borres nunca de tu mente la sentencia: "Apartáos de mí, malditos, al fuego eterno" (Mt 25, 41).

Terrible sentencia.

Ante el espectáculo de la gloria y de la felicidad que disfrutarán los elegidos, los condenados sentirán crecer su pena y su confusión. En su cuerpo aparecerán las señales de los pecados cometidos y los castigos que hayan merecido. Sonarán entonces aquellas palabras terribles: "Id, malditos, al fuego eterno", el alma y el cuerpo irán a morar con los demonios sin remedio ni esperanza: en aquel lugar cada cual llevará sus iniquidades. El avaro arderá con sus pasiones por los tesoros de la tierra, el cruel con su crueldad, el inmundo con su inmundicia y miserable concupiscencia, el injusto con sus injusticias, el envidioso con la envidia, quién odia al prójimo con su odio. Los que hayan amado con amor desordenado - que provoca todos los males, porque junto con el orgullo, que es el principio de todos los vicios serán devorados por un fuego intolerable. (Decálogo, cap. XLII).

Penas del Infierno.

Los malvados serán separados de la comunidad de los justos y consignados al poder de los demonios. "Y estos irán al suplicio eterno" (Mt 25, 46); y allí estarán para siempre entre llantos y lamentos, lejos de las alegrías del Paraíso: no recibirán alivio alguno. Los condenados vivirán siempre sin esperanza de perdón ni de misericordia. Es tremendo el infierno pero lo es aun más el rostro airado del Juez: lo que sobrepasa todo terror y la lejanía eterna de la visión bienaventurada Trinidad. Ser privados de los bienes eternos y excluidos de los preparativos de Dios para los que le aman, causa tanta aflicción que, aunque no existiese ningún otro tormento exterior, esta pena bastaría por sí sola.

El Purgatorio

La tercera realidad escatológica es el Purgatorio. Su existencia está confirmada en la Bíblia, en (2 Mac 12,43) y (1 Cor.12-15). Es una dimensión temporal de las almas que durará sólo hasta el Juicio Universal, antes de la resurrección de la carne. En el Purgatorio, las almas de los justos saldan sus deudas contraídas con la Justicia divina, experimentando penas purificadoras muy dolorosas. Está bien subrayar que la purificación del Purgatorio no se refiere a la culpabilidad, sino a la pena. Si el perdón divino concedido al alma arrepentida borra la culpa, no hace desaparecer la pena, y por medio de la expiación el hombre repara el desorden causado por sus pecados. Aquí el alma se somete a la pena bajo la forma de una purificación obligatoria.
El Concilio ecuménico de Florencia (1438-1445) define como verdad de fe no sólo la existencia del Purgatorio, sino también la posibilidad de que las almas purgantes puedan ser liberadas prematuramente, gracias a los sufragios de los fieles vivientes. También esta posibilidad tiene un fundamento bíblico: el sacrificio expiatorio que Judas Macabeo ofreció por la absolución de los muertos que habían pecado de idolatría (2 Mac 12,46) y la comunión mística con Cristo, sea en el bien o en el mal, de todos los hombres. El mismo San Juan Crisóstomo reitera y confirma la piadosa práctica. (Homilía sobre la primera carta a los Corintios 41,5).

Paraíso

El Paraíso es el amor eterno donde la sed de felicidad encuentra su perfecta saciedad. La alegría del Paraíso puede ser ya parcialmente experimentada en esta tierra cuando se está en intimidad con Jesús y en gracia de Dios, en las acciones y en las intenciones (1 Jn 15,11). La doctrina católica y la Bíblica enseñan que en el Paraíso existe una distinción de gloria, según el grado de santidad que cada cual ha alcanzado en la propia vida. Otro es el esplendor de San Francisco o de un mártir que ha derramado su sangre por amor a Dios, otro el de quien ha sido salvado por misericordioso.

La alegría Celestial

Corre, alma mía, no con pasos físicos, sino con el afecto y el deseo, porque te esperan, no sólo los ángeles y los santos, sino también el Señor y el Maestro de los ángeles y de los santos. Dios Padre te espera para constituirte heredero de todos los bienes y para hacerte partícipe de sus bondades y delicias. Cuánto será el gozo del triunfo, todo cuanto has sufrido en la tierra se convertirá en júbilo eterno. Entonces con tus labios exultantes alabarás al Señor tu Dios por todas estas cosas diciendo: Tus misericordias, Señor, quiero cantar eternamente. Nada será más gozoso que este canto, que se elevará en alabanza a la gloria de Cristo, cuya sangre nos ha redimido. ¿Qué lengua puede decir, o qué mente puede comprender cuán sea el gozo de la ciudad sobrenatural, la alegría de participar con los coros angélicos, de formar parte de los santísimos espíritus celestiales, de la gloria del Creador y de no alejarse nunca de la compañía sumamente feliz de los bienaventurados; exultar siempre con ellos y de su alegría?. Allá el amor de los justos será gozoso y perfecto.
Solamente balbuceando es posible hacer eco de las realidades sublimes de Dios, y el corazón que se fija sólo una vez en las cosas celestiales comprende de inmediato que es nada lo que antes parecía sublime. Cuando llegues a aquel lugar entonces comenzarás, con el corazón rebosante de alegría, a decir con San Pedro: "Señor, qué bien se está aquí" (Mt 17, 4). Aquí están el padre, la madre, la hermana, el hermano: el ojo verá una belleza incomparable, el gusto experimentará un dulcísimo sabor. El olfato percibirá un perfume suave, el tacto abrazará la más deliciosa de las realidades, el oído se recreará en una armonía extraordinaria.
Quien podría narrar cuanta alegría, la admirable gloria, inefable alabanza que se experimentará, por haber dominado virilmente el propio cuerpo con el escudo de la castidad y de la continencia, por haber vencido al mundo, huyendo de las tentaciones.

El alma inmersa en la alegría celestial

Dio Dios Padre esta instrucción sobre el cielo a Santa María Magdalena de Pazzi: "Ve, hija mía, la diferencia que existe entre un hombre que bebe un vaso de agua y otro que se baña en el mar. Se dice del primero que el agua entra en él, porque ella entra en la boca y pasa por el estómago para refrescarlo, pero del segundo se dice que entra en el mar, porque la cantidad de agua que lo compone es tan grande que ejércitos enteros pueden entrar y perderse, sin que quede de ellos la más mínima huella. Así es para el alma. Las consolaciones que ella recibe en este mundo no hacen sino entrar en ella, como agua en un vaso muy pequeño. de modo que ella no puede recibirlo sino en una medida muy limitada. Él que dijo a una de tales almas: rebosa de dulzuras, deplorando la pequeñez de su vaso que no podría contener cuanta habría querido. Basta, Señor, basta. En el cielo se entra en la alegría del Señor, buceando en un océano sin fondo de dulzuras y de consuelos inefables, es decir, en Dios mismo, que será todo en todos. Dentro de vosotros, fuera de vosotros, sobre vosotros y alrededor de vosotros, ante vosotros y detrás de vosotros: todo será gozo, alegría, dulzura y consuelos, porque en todos lados encontraréis a Dios. "Erit Deus omnia in omnibus".(P. I, c. XYII).
Fuente: digilander.libero.it