REGNUM MARIAE
COR JESU ADVENIAT REGNUM TUUM, ADVENIAT PER MARIAM! "La Inmaculada debe conquistar el mundo entero y cada individuo, así podrá llevar todo de nuevo a Dios. Es por esto que es tan importante reconocerla por quien Ella es y someternos por completo a Ella y a su reinado, el cual es todo bondad. Tenemos que ganar el universo y cada individuo ahora y en el futuro, hasta el fin de los tiempos, para la Inmaculada y a través de Ella para el Sagrado Corazón de Jesús. Por eso nuestro ideal debe ser: influenciar todo nuestro alrededor para ganar almas para la Inmaculada, para que Ella reine en todos los corazones que viven y los que vivirán en el futuro. Para esta misión debemos consagrarnos a la Inmaculada sin límites ni reservas." (San Maximiliano María Kolbe)
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miércoles, 24 de diciembre de 2014
NATUS EST PRO NOBIS
PADRE PÍO Y EL MISTERIO DE LA NATIVIDAD
La
ternura de la Navidad
«Todas
las fiestas de la Iglesia son hermosas… la Pascua, sí, es la glorificación…
pero la Navidad posee una ternura, una dulzura infantil que me atrapa todo el
corazón»
Lágrimas
de gratitud
«¡Qué
feliz me hace Jesús! ¡Qué suave es su espíritu! Pero yo me confundo y sólo
consigo rezar y repetir: “Jesús, pan mío”»
Los
vagidos de Jesús
«Sólo
se oyen los vagidos y el llanto del niño Dios y con este llanto y estos vagidos
ofrece a la justicia divina el primer rescate de nuestra reconciliación …»
El
más pequeño de nosotros
«Que
el Niño Jesús te colme de sus divinos carismas, te haga probar las alegrías de
los pastores y de los ángeles y te revista todo con el fuego de esa caridad por
la que se hizo el más pequeño de nosotros, y te convierta en un niño pequeño
lleno de amabilidad, sencillez y amor»
Dulcísimo
Jesús
«Que
el dulcísimo Niño Jesús os traiga todas las gracias, todas las bendiciones,
todas las sonrisas que plazca a su infinita bondad...»
Jesús
llama... movidos por su gracia corren
«Jesús
llama a los pobres y sencillos pastores por medio de los ángeles para
manifestarse a ellos. Llama a los sabios por medio de su misma ciencia. Y
todos, movidos por el influjo interior de su gracia, corren hacia él para
adorarle. Nos llama a todos con las inspiraciones divinas y se comunica a
nosotros con su gracia»
La
justificación de los pecadores
«Nuestra
justificación es un milagro extremadamente grande que la Sagrada Escritura
compara con la resurrección del Maestro divino. Sí, querida amiga, la
justificación de nuestra impiedad es tal que bien podemos decir que Dios mostró
su potencia más en nuestra conversión que en sacar de la nada el cielo y la
tierra, pues hay más contraposición entre el pecador y la gracia que entre la
nada y el ser. La nada está menos lejos de Dios que el pecador. Además, en la
creación se trata del orden natural; en la justificación del impío, en cambio,
se trata del orden sobrenatural y divino»
Jesús
es con mayor razón para los pecadores
«Jesús
es de todos, pero lo es con mayor razón para los pecadores. Nos lo dice él
mismo: “No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores”. “No son los
sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos”. “El Hijo del
hombre ha venido a salvar lo que estaba perdido”. “Habrá más alegría en el
cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que
no tengan necesidad de conversión”»
...
lo hace para que seas más humilde
«Nuestro
Señor te ama tiernamente, hija mía. Y si no te hace sentir la dulzura de su
amor, lo hace para que seas más humilde y te sientas despreciable. No dejes por
ello de recurrir a su santa benignidad con toda confianza, especialmente en el
tiempo en el que nos lo representamos como cuando era un niño pequeño en Belén.
Porque, hija mía, ¿para qué toma esta dulce, amable condición de niño si no es
para provocarnos a amarlo confidentemente y a entregarnos amorosamente a él?»
Pidamos
que nos revista de humildad
«Pidamos
al Niño divino que nos revista de humildad, porque sólo con esta virtud podemos
gustar este misterio relleno de divinas ternuras»
martes, 23 de diciembre de 2014
OS ANUNCIAMOS LA VENIDA DE CRISTO
Os anunciamos la venida de Cristo, y no sólo una, sino también una segunda que será sin duda mucho más gloriosa que la primera. La primera se realizó en el sufrimiento, la segunda traerá consigo la corona del reino.
Por lo tanto, no nos detengamos sólo en la primera venida, sino esperemos ansiosamente la segunda. Y así como en la primera dijimos: Bendito el que viene en nombre del Señor, en la segunda repetiremos lo mismo cuando, junto con los ángeles, salgamos a su encuentro y lo aclamemos adorándolo y diciendo de nuevo: Bendito el que viene en nombre del Señor.
Vendrá el Salvador no para ser nuevamente juzgado, sino para convocar a juicio a quienes lo juzgaron a él. El que la primera vez se calló mientras era juzgado dirá entonces a los malvados que durante la crucifixión lo insultaron: Esto hicisteis y callé.
San Cirilo
LOS OJOS DE SAN JOSÉ
"En
aquel primer Adviento unos ojos amantes y silenciosos contemplaban a María...
Eran
unos ojos que, atraídos por el misterio, se dejaban abrazar por él aún sin
comprenderlo; unos ojos que, sin saber que la maravilla que contemplaban
ocultaban una maravilla aún mayor, no dejaban de amar mirando; unos ojos que intuían
algo sin saber qué era; unos ojos que esperaban pacientes la revelación de Dios
porque siempre miraron confiadamente a su Creador. Eran los ojos de José.
Esos
ojos fueron causa de angustia cuando mostraron algo inesperado e inaudito y
lloraron sin comprender. Pero siguieron esperando contra toda esperanza hasta
que sonara la hora de Dios.
Los
ojos de José... El misterio de los ojos de un hombre santo que mereció de Dios
el encargo de cuidar de la Madre y del Hijo. Los mismos ojos que contemplaron
atraídos, primero sin saber; los mismos que fueron golpeados por la sorpresa
inesperada; los mismos que lloraron mientras veían la oscuridad del silencio de
Dios fueron los que un día contemplaron junto a los de María el mayor de los
misterios: Dios hecho Carne, hecho Niño.
Unos
ojos contemplativos, sufrientes y dichosos, siempre fieles, que fueron
premiados con la contemplación de Jesús, el Señor."
Anónimo
sábado, 20 de diciembre de 2014
SÁBADO MARIANO
Oh, Amantísima Pastora
que a las almas apacientas,
mira que estamos sedientas
las ovejas de tu amor.
Por ser Tú, Madre querida,
la Madre del Redentor,
de Tí, Pastora Divina,
esperamos el perdón.
Virgen. Madre de Dios Hombre,
flor de los cielos galana,
dulce hechizo de Triana ,
bríndanos Tu protección.
Danos la Divina Gracia
que del alma es la bebida,
dánosla, Madre querida,
que en Tí la ha puesto el Señor .
Eres bellísima Virgen,
emperatriz de los cielos
a quien con todo anhelo
te pedimos con fervor.
Con tu protección, María,
de entusiasmo el alma llena
romperá la vil cadena
del infernal opresor.
Eres la flor más hermosa
del pensil del alto cielo
dicha, bálsamo y consuelo
para el pobre pecador.
Con Tu virginal perfume
a los campos Tú perfumas
y Eres Tú la flor más pura
que en valle se creó.
Dulce Pastora hechicera
puro edén de santo amor,
admirable medianera
entre el hombre y el Señor.
viernes, 19 de diciembre de 2014
EL SILENCIO DE DIOS
sábado, 13 de diciembre de 2014
SÁBADO MARIANO
Acuérdate, oh misericordiosísima Virgen de Guadalupe, que ninguno de los que han acudido a tu protección, implorando tu asistencia y reclamando tu socorro ha sido abandonado por ti. Animado con esta confianza a ti acudo, Oh Virgen Madre! y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante tu presencia soberana. No deseches, Oh Madre de Dios, mis humildes súplicas, antes bien inclina a ellas tus oídos y dígnate atenderlas favorablemente. Amén.
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