REGNUM MARIAE

REGNUM MARIAE
COR JESU ADVENIAT REGNUM TUUM, ADVENIAT PER MARIAM! "La Inmaculada debe conquistar el mundo entero y cada individuo, así podrá llevar todo de nuevo a Dios. Es por esto que es tan importante reconocerla por quien Ella es y someternos por completo a Ella y a su reinado, el cual es todo bondad. Tenemos que ganar el universo y cada individuo ahora y en el futuro, hasta el fin de los tiempos, para la Inmaculada y a través de Ella para el Sagrado Corazón de Jesús. Por eso nuestro ideal debe ser: influenciar todo nuestro alrededor para ganar almas para la Inmaculada, para que Ella reine en todos los corazones que viven y los que vivirán en el futuro. Para esta misión debemos consagrarnos a la Inmaculada sin límites ni reservas." (San Maximiliano María Kolbe)

lunes, 26 de mayo de 2014

LOS CRISTIANOS EN EL MUNDO


En cuanto al misterio de la religión propia de los cristianos, no esperes que lo podrás comprender de hombre alguno. Los cristianos no se distinguen de los demás hombres ni por su tierra, ni por su lengua, ni por sus costumbres. En efecto, en lugar alguno establecen ciudades exclusivas suyas, ni usan lengua alguna extraña, ni viven un género de vida singular. La doctrina que les es propia no ha sido hallada gracias a la inteligencia y especulación de hombres curiosos, ni hacen profesión, como algunos hacen, de seguir una determinada opinión humana, sino que habitando en las ciudades griegas o bárbaras, según a cada uno le cupo en suerte, y siguiendo los usos de cada región en lo que se refiere al vestido y a la comida y a las demás cosas de la vida, se muestran viviendo un tenor de vida admirable y, por confesión de todos, extraordinario. Habitan en sus propias patrias, pero como extranjeros; participan en todo como los ciudadanos, pero lo soportan todo como extranjeros; toda tierra extraña les es patria, y toda patria les es extraña.


Se casan como todos y engendran hijos, pero no abandonan a los nacidos. Ponen mesa común, pero no lecho. Viven en la carne, pero no viven según la carne. Están sobre la tierra, pero su ciudadanía es la del cielo. Se someten a las leyes establecidas, pero con su propia vida superan las leyes. Aman a todos, y todos los persiguen. Se los desconoce, y con todo se los condena. Son llevados a la muerte, y con ello reciben la vida. Son pobres, y enriquecen a muchos (/2Co/06/10). Les falta todo, pero les sobra todo. Son deshonrados, pero se glorían en la misma deshonra. Son calumniados, y en ello son justificados. «Se los insulta, y ellos bendicen» (1 Cor 4, 22). Se los injuria, y ellos dan honor. Hacen el bien, y son castigados como malvados. Ante la pena de muerte, se alegran como si se les diera la vida. Los judíos les declaran guerra como a extranjeros y los griegos les persiguen, pero los mismos que les odian no pueden decir los motivos de su odio.


Para decirlo con brevedad, lo que es el alma en el cuerpo, eso son los cristianos en el mundo. El alma está esparcida por todos los miembros del cuerpo, y los cristianos lo están por todas las ciudades del mundo. El alma habita ciertamente en el cuerpo, pero no es del cuerpo, y los cristianos habitan también en el mundo, pero no son del mundo. El alma invisible está en la prisión del cuerpo visible, y los cristianos son conocidos como hombres que viven en el mundo, pero su religión permanece invisible. La carne aborrece y hace la guerra al alma, aun cuando ningún mal ha recibido de ella, sólo porque le impide entregarse a los placeres; y el mundo aborrece a los cristianos sin haber recibido mal alguno de ellos, sólo porque renuncian a los placeres. El alma ama a la carne y a los miembros que la odian, y los cristianos aman también a los que les odian. El alma está aprisionada en el cuerpo, pero es la que mantiene la cohesión del cuerpo; y los cristianos están detenidos en el mundo como en un prisión, pero son los que mantienen la cohesión del mundo. El alma inmortal habita en una tienda mortal, y los cristianos tienen su alojamiento en lo corruptible mientras esperan la inmortalidad en los cielos. El alma se mejora con los malos tratos en comidas y bebidas, y los cristianos, castigados de muerte todos los días, no hacen sino aumentar: tal es la responsabilidad que Dios les ha señalado, de la que no sería licito para ellos desertar.


Porque, lo que ellos tienen por tradición no es invención humana: si se tratara de una teoría de mortales, no valdría la pena una observancia tan exacta. No es la administración de misterios humanos lo que se les ha confiado. Por el contrario, el que es verdaderamente omnipotente, creador de todas las cosas y Dios invisible, él mismo hizo venir de los cielos su Verdad y su Palabra santa e incomprensible, haciéndola morar entre los hombres y estableciéndola sólidamente en sus corazones. No envió a los hombres, como tal vez alguno pudiera imaginar, a un servidor suyo, algún ángel o potestad de las que administran las cosas terrenas o alguno de los que tienen encomendada la administración de los cielos, sino al mismo artífice y creador del universo, el que hizo los cielos, aquel por quien encerró el mar en sus propios limites, aquel cuyo misterio guardan fielmente todos los elementos, de quien el sol recibió la medida que ha de guardar en su diaria carrera, a quien obedece la luna cuando le manda brillar en la noche, a quien obedecen las estrellas que son el séquito de la luna en su carrera; aquel por quien todo fue ordenado, delimitado y sometido: los cielos y lo que en ellos se contiene, la tierra y cuanto en la tierra existe, el mar y lo que en el mar se encierra, el fuego, el aire, el abismo, lo que está en lo alto, lo que está en lo profundo y lo que está en medio. A éste envió Dios a los hombres. Ahora bien, ¿lo envió, como alguno de los hombres podría pensar, para ejercer una tiranía y para infundir terror y espanto? Ciertamente no, sino que lo envió con bondad y mansedumbre, como un rey que envía a su hijo rey, como hombre lo envió a los hombres, como salvador, para persuadir, no para violentar, ya que no se da en Dios la violencia. Lo envió para invitar, no para perseguir; para amar, no para juzgar. Ya llegará el día en que lo envíe para juzgar, y entonces ¿quién será capaz de soportar su presencia?
* Carta a Diogneto (Siglo II)

jueves, 22 de mayo de 2014

LLEVÓ EN SU CUERPO LOS ESTIGMAS DEL SEÑOR




Carta de S.S. Juan Pablo II en el sexto
 centenario del nacimiento de Santa Rita



Al venerable hermano

Ottorino Pietro Alberti

Arzobispo de Espoleto y Obispo de Nursia

Con la reciente carta, relativa a las celebraciones todavía en curso para el VI Centenario del nacimiento de Santa Rita de Casia, Ella ha querido renovarme la amable invitación, ya manifestada en marzo del pasado año, para que con una visita especial, o con otra iniciativa, participe en persona en el unánime coro de elogios que se escucha en el mundo cristiano en honor de Colei, que mi antecesor León XIII llamó "la perla preciosa de Umbria".
Tal petición, que se ha compartido no solo con los hijos de las diócesis a Usted confiada, sino con la innumerable lista de los devotos de la Santa, encuentra en mí junto al vivo deseo de no dejar pasar el presente "Año Ritiano" sin que yo recuerde y exalte su mística y su personalidad. Por eso, uniéndome espiritualmente a los peregrinos, que también de tierras lejanas llegan en gran muchedumbre a Casia, estoy contento de poner una flor de piedad y de veneración sobre su tumba, en recuerdo de los insignes ejemplos de su alta virtud.
Estoy también agradecido a la Providencia divina por algunos singulares enlaces, que unen el presente Centenario a otros aniversarios altamente sugestivos para quien sabe leer en la justa la perspectiva las vicisitudes de la historia humana. No olvido, en efecto, la visita que hice a Norcia para rendir homenaje, a quince siglos de su nacimiento, al gran patriarca del monascato occidental, San Benito. Ni puedo omitir la reciente apertura del Centenario de San Francisco de Asís. Son dos figuras, éstas, al lado de las cuales la humilde mujer de Roccaporena se coloca como una hermana menor, como si a componer un "tríptico ideal" de radiante santidad, que atestigua y conjuntamente solicita profundizar, en el sentido de la coherencia, sobre el ininterrumpido filón de gracia que surca la tierra fecunda de la Umbría cristiana.



Pero no puedo omitir una otra feliz coincidencia, reconocible en el hecho que Rita nace un año después la muerte de Catalina de Siena, como para marcar una continuidad de maravilloso y espiritual significado.
Es conocido por todos cómo el itinerario terreno de la Santa de Casia se articula en diversos estados de vida, cronológicamente sucesivos y -lo que más cuenta- dispuestos en un orden ascendente, que marca las diversas fases de desarrollo de su vida de unión con Dios. ¿Por qué Rita es santa? No tanto por la fama de los prodigios que la devoción popular atribuye a la eficacia de su intercesión cerca de Dios omnipotente, como por la estupefacta "normalidad" de la existencia diaria, que ella vivió primero como esposa y madre, luego como viuda y finalmente como monja agustina.
Era una desconocida joven de esa tierra que, en el calor del ambiente familiar, había aprendido la costumbre de la tierna piedad hacia el Creador en la visión, que es ya una lección, del sugestivo escenario de la cadena de los Apeninos. ¿Dónde estuvo entonces la razón de su santidad? ¿y dónde lo heroico de su virtud? Vida tranquila era la suya, sin el relieve de acontecimientos exteriores cuando, contra su propias preferencias, abrazó el estado matrimonial. Así se hizo esposa, revelándose inmediatamente como verdadero ángel del hogar y desarrollando una acción decisiva al transformar las costumbres de su consorte. Fue también madre, alegrándose del nacimiento de dos hijos, por los cuales, después del asesinato de su marido, tanto tembló y sufrió, en el temor de que en sus almas surgiera la sombra de un deseo de venganza contra los asesinos de su padre. Por su parte, habían sido generosamente perdonados, determinando también la pacificación de las familias.





Ya viuda, poco después se vio privada de sus hijos, de modo que, siendo libre de todo vínculo terreno, decidió darse enteramente a Dios. Pero también por esta decisión sufrió pruebas y contradicciones, hasta que pudo realizar el ideal de su primera juventud, consagrándose al Señor en el monasterio de Santa María Magdalena. Su humilde existencia, que aquí pasó cerca de cuarenta años, fue igualmente desconocida a los ojos del mundo, abierta sólo a la intimidad con Dios. Fueron, aquellos, años de asidua contemplación, años de penitencia y de oración, que culminaron en aquella llaga que le se imprimió dolorosamente sobre la frente. Precisamente este signo de la espina, al otro lado de del sufrimiento físico que le procuraba, fue como el sello de su pena interior, pero fue sobre todo la prueba de su directa participación en la Pasión del Cristo, centrada -por así decir- en uno de los momentos más dramáticos, como lo fue el de la coronación de espinas en el pretorio de Pilato (cfr. Mt 27, 29; Me 15, 17; Gv 19, 2.5).



Es aquí, por tanto, donde es necesario reconocer el vértice de su mística, aquí la profundidad de un sufrimiento, que llegó a determinar una huella somática externa. Y aquí todavía se descubre un significativo punto de contacto entre los dos hijos de la Umbría, Rita y Francisco. En realidad, lo que fueron las estigmas para el Poverello, lo fue la espina para Rita. Esto es, un signo, aquellas y ésta de directa asociación con la Pasión redentora de Cristo Señor, coronado de punzantes espinas después de la cruenta flagelación y, sucesivamente, traspasado por clavos y golpeado por la lanza sobre el Calvario.
Tal asociación se estableció en ambos Santos sobre la común base de aquel amor, que tiene una intrínseca fuerza de unidad. Y, precisamente por aquella espina dolorosa la Santa de las rosas se hizo símbolo viviente de amorosa coparticipación a los sufrimientos del Salvador. ¡La rosa del amor está fresca y fragante, cuando es asociada con la espina del dolor! Así fue en Cristo, modelo supremo; así en Francisco; así en Rita. En verdad, también ella ha sufrido y amado. Ha amado a Dios y ha amado a los hombres, ha sufrido por amor a Dios y ha sufrido a causa de los hombres.

Por tanto, lo gradual que sucede en los varios estadios de su camino terreno, revela en la Santa un paralelo crecimiento de amor hasta aquel estigma que, siendo de la medida adecuada de su elevación, explica al mismo tiempo por qué su dulce figura es tan atractiva entre los fieles, que celebran su nombre y exaltan de ella su admirable poder cerca del trono de Dios.
Hija espiritual de San Agustín, ella puso en práctica su enseñanzas, sin haberlas leído en los libros. Aquel que a las mujeres consagradas había recomendado tanto "seguir al cordero dondequiera que vaya" y "contemplar con los ojos interiores las llagas del Crucifijo, las cicatrices del Resucitado, la sangre del Moribundo (...), todo sopesado sobre la balanza de la caridad" (cfr. De sancta virginitate, 52, 54, 55; PL 40, 428), fue obedecido "a litteram" por Rita que, especialmente en cuarenta años de claustro, demostró la continuidad y la firmeza del contacto establecido con la víctima divina del Gólgota.
La lección de la santa -vale precisar- se concentra en estos elementos típicos de espiritualidad: la oferta del perdón y la aceptación del sufrimiento, no ya como una forma de pasiva resignación o como fruto de femenina debilidad, sino como fuerza de aquel amor hacia Cristo que, en el recordado episodio de la coronación, padeció, con las otras humillaciones, una burla atroz de su majestuosidad.



Alimentado por esta escena, que no sin motivo la tradición de la Iglesia ha insertado en el centro de los "misterios dolorosos" del Santo Rosario, el misticismo de Rita se volvía a unir al mismo ideal, experimentado en primera persona y no simplemente enunciado, del apóstol Pablo: Ego... stigmata Domini Iesu in corpore meo porto –Yo... llevo en mi cuerpo los estigmas del Señor Jesús-- (Gal 6, 17); Adimpleo ea, quae desunt passionimi Christi in carne meo prò corpore eius, quod est Ecclesia –Completo en mi carne lo que falta a los sufrimientos de Cristo, por el bien de su cuerpo, que es la Iglesia-- (Col 1,24). También este ulterior elemento hace notar la destinación eclesial de los méritos de la Santa, segregada por el mundo e íntimamente asociada al Cristo sufriente. Ella ha hecho refluir en la comunidad de los hermanos el fruto de este suyo "compadecer".
Rita es al mismo tiempo la "mujer fuerte" y la "virgen sabia", de lo cual nos habla la Sagrada Escritura (Pro 31,10ss; Mt 25, 1 ss), que indica en todos los estados de vida, y no sólo de palabras, cuál es el camino de la auténtica la santidad como secuela fiel de Cristo hasta la cruz. Por esto, a todos sus devotos, esparcidos por todas partes del mundo, he deseado proponer de nuevo la dulce y doliente figura con el deseo de que que, inspirándose en ella, quieran corresponder -cada uno en el estado de vida que le es propio- a la vocación cristiana en sus exigencias de caridad, de testimonio y de coraje: sic luceat lux vostra coram hominibus... –Así debe brillar vuestra luz ante los hombres...-- (Mt 5, 16).
Con este mismo objetivo confío a Usted la presente Carta que, en la luz del Centenario Ritiano, ella querrá llevar a conocimiento de los fieles con el estímulo y el consuelo de la Bendición Apostólica.

 Vaticano, 10 febrero del año 1982, cuarto de Nuestro Pontificado.

SANTA RITA, UN MODELO DE VIDA CRISTIANA PARA TODOS


Rita nació en el año 1381 a Roccaporena, un pueblecito situado en el municipio de Casia, provincia de Perugia, (Italia) de Antonio Lotti y Amata Ferri. Sus progenitores eran muy creyentes con una situación económica no acomodada pero decorosa y tranquila. La historia de Santa Rita está llena de acontecimientos extraordinarios y uno de éstos se dio en su infancia. La pequeña, dejada por algún momento sin custodia en su cuna en el campo mientras los progenitores trabajaban la tierra, fue rodeada por un enjambre de abejas. Estos insectos recubrieron a la pequeña, pero extrañamente no la pincaron. Un campesino, que al mismo tiempo se hirió la mano con la hoz y acudió corriendo para curarse, pasó delante de la cuna donde estaba Rita. Al ver a las abejas que zumbaban en torno a la bebé, intentó expulsarlas, pero con gran estupor, mientras sacudía los brazos para alejarlas, la herida se cicatrizaba completamente.

La tradición nos transmite que Rita tenía una precoz vocación religiosa y que un Ángel bajaba del cielo a visitarla cuando se retiraba a rezar en un pequeño desván.

SANTA RITA ACEPTA SER ESPOSA
Rita habría deseado hacerse monja sin embargo aún joven (cerca de los 13 años ) sus progenitores, ya ancianos, la prometieron como esposa a Paolo Ferdinando Mancini, un hombre conocido por su carácter pendenciero y brutal. Santa Rita, acostumbrada al deber, no opuso resistencia y se casó con el joven oficial que comandaba la guarnición de Collegiacone, presumiblemente a los 17 ó 18 años, es decir alrededor de los años 1387-1388.

Del matrimonio entre Rita y Pablo nacieron dos hijos gemelos varones; Giangiacomo Antonio y Pablo María, que tuvieron todo el amor, la ternura y los cuidados de la mamá. Rita consiguió, con su tierno amor y gran paciencia transformar el carácter del marido y hacerlo más dócil.

La vida conyugal de Santa Rita después de 18 años, fue trágicamente rota con el asesinato del marido, cerca de la Torre de Collegiacone a algunos kilómetros de Roccaporena mientras volvía a Casia.

EL PERDÓN
Rita estuvo muy afligida por la atrocidad del acontecimiento, buscó refugio y consuelo en la oración, y con asiduidad invocaba en sus oraciones el perdón de Dios para los asesinos de su marido.
Al mismo, tiempo Santa Rita emprendía acciones para llegar a la pacificación de sus hijos, que sentían como un deber la venganza por la muerte del padre.
Rita, al darse cuenta de que las voluntades de los jóvenes no se doblegaban al perdón, rogó al Señor ofreciendo la vida de sus hijos para no verlos manchados de sangre. "Ellos morirían a menos de un año de la muerte del padre".

Cuando Santa Rita estuvo sola, tenía poco más de 30 años y sintió renacer y madurar en su corazón el deseo de seguir aquella vocación que de joven había deseado realizar.

SANTA RITA SE HACE MONJA
Rita pidió entrar como monja en el monasterio de Santa María Magdalena, para su bien, pero por tres veces no fue admitida, por ser viuda de un hombre asesinado.
La leyenda narra que Santa Rita logró superar todas las barreras y las puertas cerradas gracias a la intercesión de: San Juan Batista, San Agustín y San Nicolás de Tolentino que la ayudaron a emprender el vuelo del "Escollo" hasta el Convento de Casia, en un modo para Ella incomprensible. Las monjas, ante el prodigio, la acogieron entre ellas y allí Rita permaneció 40 años sumergida en la oración.



EL MILAGRO SINGULAR DE LA ESPINA
Era el viernes Santo del 1432 y Santa Rita volvía al Convento profundamente turbada, después haber oído a un predicador evocar con ardor los sufrimientos de la muerte de Jesús, y permaneció rezando delante del crucificado en contemplación. En un impulso de amor, Santa Rita preguntó a Jesús si podría compartir, al menos en parte, sus sufrimientos. Sucedió entonces el prodigio: Santa Rita fue traspasada de una de las espinas de la corona de Jesús. Fue un espasmo sin fin. La santa llevó esta llaga en la frente por 15 años como sello de amor.

VIDA DE SUFRIMIENTO
Para Rita los últimos 15 años fueron de sufrimiento sin tregua, su perseverancia en la oración la llevó a pasar también 15 días sin interrupción en su celda "sin hablar con nadie más que con Dios". Aemás llevaba también el cilicio que le procuraba sufrimiento, y sometía su cuerpo a muchas mortificaciones: dormía en el suelo hasta que se enfermó, permaneciendo en este estado los últimos años de su vida.





EL PRODIGIO DE LA ROSA
Aproximadamente cinco meses antes de la muerte de Rita, un día de invierno con la temperatura muy baja y con un manto de nieve que cubría todo, una pariente le hizo una visita, y al despedirse, preguntó a la Santa si deseaba algo. Rita respondió que deseaba una rosa de su huerto. De regreso en Roccaporena la pariente fue al jardín y, con gran asombro, vio una bella rosa abierta, la cogió y se la llevó a Rita.

Así Santa Rita se hizo la Santa del "espina" y de la "Rosa".

Antes de cerrar los ojos para siempre tuvo la visión de que Jesús y la Virgen María la invitaban al Paraíso. Una de sus hermanas vio a su alma subir al cielo acompañada de Ángeles y, al mismo tiempo, las campanas de la iglesia empezaron a sonar solas mientras un perfume suave se extendió por todos los rincones del Monasterio. Desde su cámara se vio el resplandor de una luz muy luminosa, como si hubiera entrado el Sol. Era el 22 mayo del 1447.

Santa Rita de Casia fue beatificada 180 años después de su fallecimiento y proclamada Santa 453 años después de su muerte.




ABOGADA DE LOS IMPOSIBLES
De la biografía de Rita, reproducida en el primer volumen de la Documentación antigua del Padre Cavallucci, se lee que desde su muerte, cerca de la urna de Rita se veían "muchas imágenes de plata, de cera, de figuras en mesas y en tela, de hierros, de cadenas de clavos, de cañas rotas de escopeta... (todo) fielmente registrado por los Notarios en presencia de testigos».


«Cerca del sagrado cuerpo de Rita --continúa el biógrafo--, se ven inumerables enfermos y heridos curados de graves enfermedades: ciegos que fueron iluminados, mudos que recobraron el habla, y cojos que fueron curados"; muchos endemoniados se veían liberados y no falta quien afirma haber sido salvado de la muerte gracias a la intercesión de sor Rita.
En esta biografía se citan cuarenta y seis milagros, de los cuales, los primeros once se remontan al año 1457, de lo que se deduce que fueron reportados por el Notario Domenico Angeli, y son los siguientes:
  1. El 25 de mayo 1457 Battista D’Angelo del Colgiacone, afectado de ceguera, mandó devotos a rogar al Señor delante del cuerpo de la Beata Rita y, por misericordia infinita sus plegarias fueron atendidas: recobró la vista.
  2. El 25 del mismo mes Lucrezia de Pablo de Colforcello enferma durante varios años, hinchada por hidropesía, fue llevada ante el cuerpo de la Beata Rita. Después de haber rezado devotas oraciones, regresó curada.
  3. También, en el mismo mes, una mujer llamada Cecca de Antonio, sorda durante cinco años consecutivos, invocando al omnipotente Dios y a la Beata Rita fue liberada, con claros signos, en presencia de varios testigos.
  4. El 29 del mismo mes, Salimene de Antonio del Poggio, que tenía un dedo de la mano privado de sensibilidad por largo tiempo, lo acercó al cuerpo de la Beata con reverencia y humildad, devoción y fe, y fue sanado en presencia de mucha gente derramando muchas lágrimas de agradecimiento al Señor y a la Beata Rita.
  5. El último día de mayo de 1457, Giacomuccia de Leonardo de Ocone, atormentada muchos años de grandes dolores a las piernas, y que por este grande e intenso dolor comía poquísimo desde hacía dos años, fue llevada en brazos ante el cuerpo de la Beata, donde se encomendó al Señor y a ella, se detuvo ocho días en la iglesia, después de lo cual fue curada y, con mucho gozo, dio gracias a Dios y la Beata Rita.
  6. En el mísmo día, Cecca de Gio, de Biselli (Norcia), nacida muda como testimoniaron los parientes, vino a visitar el cuerpo de la Beata. Hechas las oraciones comenzó a hablar y a recitar el Ave Maria y otras palabras, con gran estupor de los parientes y de todo el pueblo.
  7. El 2 de junio 1457, Matteo del Rey de Ocone tenía a Bernardo, su hijo, afectado por una piedra dentro a la vejiga que le producía un intenso dolor. Rogó a la Beata Rita por cuyos méritos fue liberado de la enfermedad.
  8. El 3 del mismo mes Spirito d’Angelo de Casia había padecido una ciática con intenso dolor durante cuatro años eguidos. Recurriendo a la Beata Rita fue sanado.
  9. El 7, Mattia de Cancro de Rocca Indulsi (Norcia), muda de nacimiento, fue conducida por sus parientes ante el cuerpo de la Beata y, después de las oraciones, obtuvo la gracia de Dios. Ante el estupor de la gente, la oyeron hablar. Por éste milagro se hicieron procesiones de todos los Sacerdotes y un sermón del maestro Giovanni Pauletti de Casia.
  10. En el mismo día, Cecco de Antonio, de San Cipriano, mudo del nacimiento, fue conducido por su padre ante el cuerpo de la Beata Rita y, después de dos días de oración, recibió la gracia de la palabra con gran estupor de todo el pueblo.
  11. El 8 de junio 1457, Lucia de Santi, del Castel de Santa Maria de Norcia, ciega de un ojo y con escasa visión en el otro, fue llevada ante el cuerpo de la Beata Rita. Después de quince días de intensas oraciones se le abrieron los dos ojos y vió. Con infinitas lágrimas, dio gracias a Dios.
Como se puede constatar, las curaciones milagrosas se refieren a enfermedades muy diversas, también ceguera y mutismo congénitos.
Los milagros que sucedieron entre 1447 y 1603 tratan de curaciones de enfermedades de diverso género: parálisis total, piedra en la "vejiga", dificultad de palabra, heridas incurables y en putrefacción, abscesos en garganta, locura, huesos rotos, llagas, hemorragias, posesiones de "espíritus inmundos", peste, cáncer de garganta y más.


Además de citar los milagros comprobados, el Padre Cavallucci informa que " todavía hoy, en nuestros días, al abrir la caja y la urna donde se encuentra aquel cuerpo se siente una fragancia que parece hecha de varias mixturas odoríferas y que no se percibe sino con gran dificultad en cuanto se abre la caja. Sin embargo, cada vez que nuestro Señor Jesúscristo concede alguna gracia por la intersección de la Beata Rita, ésta fragancia es sentida durante muchos días, con gran facilidad, por toda la casa.
El Padre Cavallucci añade también que las monjas del convento acostumbraban, en el mes de mayo, a preparar unos pequeños panes para el día de la fiesta de monja Rita, el día 22, que distribuían entre los más necesitados y que " después de haber saboreado éste pan" fueron liberados de fiebres y otras enfermedades.
Así mismo, el aceite de la lámpara que estaba constantemente encendida sobre la caja de Rita era considerado milagroso por las monjas. Ellas "dan el aceite de esta lámpara para untar los miembros de los cuerpos doloridos por cualquier causa, quedando demostrado que este aceite ha obrado grandes beneficios a muchos".

miércoles, 21 de mayo de 2014

EL SAGRADO CORAZÓN PROFANADO POR EL BLOQUE NACIONALISTA GALEGO


La imagen es la misma, el Sagrado Corazón del Cerro de los Ángeles. Fue esculpida en el taller del escultor Aniceto Marinas, en 1919. Sin embargo la primera foto es de 1936 y la segunda fue tomada hace solo unos días.
La imagen de la fotografía a la izquierda fue fusilada en 1936. La imagen de la foto derecha fue secuestrada y retirada del espacio público en 2014.

Hace unos días la réplica de la imagen del Sagrado Corazón del Cerro de los Ángeles, que se encontraba en la localidad coruñesa de San Sadurniño, fue mutilada y retirada por orden del alcalde de la localidad, Secundino García Casal, del Bloque Nacionalista Galego (BNG).
Pídele al líder del BNG una disculpa pública por la mutilación y el secuestro de la imagen del Sagrado Corazón y exígele que su partido deje ya de agredir a los creyentes:
http://www.hazteoir.org/alerta/61340-sagrado-corazon-otra-vez-ultrajado
Los dirigentes del BNG parecen empeñados en convertirse en los nuevos milicianos que, 78 años después, pretenden emular una de las páginas más tristes de nuestro pasado. Los “milicianos” de hoy son el alcalde de la localidad coruñesa de San Sadurniño y su equipo de gobierno, todos del BNG.

Y la víctima, una réplica de la misma estatua del Sagrado Corazón de Getafe. ¡La misma imagen fusilada en el 36!

Pídele al portavoz nacional del BNG una disculpa pública y que rectifique la larga trayectoria de su partido en agresiones a los creyentes:
http://www.hazteoir.org/alerta/61340-sagrado-corazon-otra-vez-ultrajado
Con la más absoluta falta de sensibilidad y con el ánimo de ultrajar a los creyentes, la corporación municipal de San Sadurniño ha retirado una imagen en bronce del Sagrado Corazón de los jardines que presidía desde los años 50. No ha tenido ningún reparo en difundir la imagen del Cristo roto, tirado en el suelo despiezado, como si fuera basura, para que quede constancia de que militan en el anticlericalismo más feroz e intolerante.



Han pasado por encima de los sentimientos religiosos de los vecinos y del sacerdote, don Francisco Javier Martínez, que contempla impotente cómo ultrajan y destruyen lo más sagrado con la chulería del que se siente con legitimidad para imponer su fundamentalismo anticristiano.

Por favor, ayuda al párroco, defiende tus creencias, di basta a las agresiones. Exígele al portavoz nacional del BNG una disculpa pública por la humillación a la imagen del Sagrado Corazón y el cese inmediato de las afrentas a los creyentes por parte de su partido.
http://www.hazteoir.org/alerta/61340-sagrado-corazon-otra-vez-ultrajado

78 años después, la imagen del Sagrado Corazón fusilada en el Cerro de los Ángeles vuelve a ser un símbolo de la intolerancia contra los cristianos en España. ¿Permitirás que sigan pisoteando tu derecho a la libertad religiosa, mofándose de tus creencias, ultrajando tus símbolos?

Porque juntos podemos conseguir que la historia no se repita.

P.D. Por favor, actúa ahora mismo: exige al BNG una disculpa pública por profanar, destruir y secuestrar de nuevo la imagen del Sagrado Corazón ¡Muchas gracias!
http://www.hazteoir.org/alerta/61340-sagrado-corazon-otra-vez-ultrajado


Vecinos de la parroquia de San Sadurniño nos informan de que la imagen del Sagrado Corazón, que el equipo de Gobierno municipal decidió retirar del espacio público después de más de medio siglo, fue trasladada con cuidado por operarios de la diócesis hasta el claustro del Convento del Rosario, donde en estos momentos puede ser venerada.

LA EUROPA SILENCIOSA ANTE LOS ATAQUES CONTRA LOS CRISTIANOS


El Prefecto de la Casa Pontificia, Monseñor Georg Gänswein, ha denunciado este domingo en Einsiedeln, (Suiza), la falta de respuesta de los gobiernos a los ataques que se producen en todo el continente contra los cristianos, actos que se multiplican de Norte a Sur por toda Europa.
En una conferencia organizada por la “Ayuda a la Iglesia Necesitada”, (Kirch im Not), en el monasterio de Einsiedeln, Monseñor Gänswein recordó los actos de vandalismo contra iglesias y símbolos cristianos en Roma, Alemania, Austria y Hungría, o la discriminación en los puestos de trabajo en Reino Unido y Noruega. Según el informe de 2012 del Observatorio Contra la Intolerancia y la Discriminación Contra los Cristianos de Europa (OCIDE), citado por el Prefecto, “sólo en Suecia hubo 285 delitos contra la religión, 250 contra cristianos”.
Frente a estos actos de vandalismo, las instituciones políticas y sociales permanecen en silencio. Los actos y discursos antisemitas o islamófobos “están justamente denunciados por los medios de comunicación y por los políticos”, dijo, mientras que los símbolos cristianos son objeto de burla y sátira blasfema “en el mundo de la cultura, los medios de comunicación, o incluso Internet” de una manera pública, algo “impensable” cuando se trata de otros grupos sociales.
Gänswein citó el informe reciente de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) sobre los “crímenes del odio” en los que está claro que los cristianos son a menudo un objetivo. A pesar de este informe “pocos de los Estados miembros del OSCE muestran los casos en contra de los cristianos dentro de sus fronteras mientras que a la discriminación contra otros grupos sociales se refieren regularmente”. Frente a este silencio por parte de las instituciones gubernamentales, “los actos de vandalismo, violencia o discriminación aumentan”.
Por otra parte, las políticas son muy agresivas cuando se trata de temas relacionados con la bioética, la eutanasia, el aborto y la biotecnología. Los políticos, incluso los cristianos, no están muy interesados por este tipo de problemas, sobre todo, problemas del derecho natural, distorsionando con estas políticas los intereses de pequeños grupos.
En Europa, dijo Monseñor Gänswein, se está difundiendo un laicismo radical que es cada vez más agresivo. Mientras que en Estados Unidos hay una separación sana entre Iglesia y Estado pero con un respeto mutuo, Europa ha desarrollado un “laicismo militante” que busca “imponer a los cristianos el silencio” y “marginar a la religión y a la familia como fundamento de la sociedad, que es una de las preocupaciones fundamentales de la Iglesia”.
Europa, recuerda Monseñor Gänswein, debe cambiar la forma de pensar y el concepto de tolerancia, ser “más sensible y agradecida con las diferentes religiones”, recordó. “Un continente como Europa no puede sobrevivir si cortamos sus raíces cristianos, que son su alma”, concluyó.


80% Francisco 20% Benedicto
Durante la entrevista pública concedida en la sala de conferencia, Monseñor Gänswein, también habló de los dos Papas, con quienes tiene un trato diario. “Digamos que mi papel principal es ser Prefecto de la Casa Pontificia a tiempo completo. Con el Papa Francisco el doble”. “Vivo con el Papa Benedicto, celebramos la Misa y rezamos el Rosario juntos a primera hora de la tarde, una tradición desde que era Pontífice”. “Además, dijo Monseñor Gänswein, organizo su correo y las solicitudes de visitas que siguen siendo abundantes”. “Se podría decir que mi tiempo es de 80% Papa Francisco y 20% Papa Benedicto”, ha subrayado.
Con el Papa Francisco “cada semana es una sorpresa” y “tiene energía para 30 horas” pero rechaza “el culto a la personalidad”. Su principal objetivo “es ganar los corazones de la gente para Cristo y acercar a la gente a Cristo”.
La misericordia sin la verdad no funciona.
A la pregunta sobre lo qué significa para él la Misericordia, Monseñor Gänswein señaló que, esta palabra “no es nueva ni existe de ahora, recordemos la hermosa encíclica de Juan Pablo II sobre la misericordia. Misericordia, ha explicado el prelado, “no es la clave para todo”.
“La Misericordia sin la Verdad y la Verdad sin la Misericordia no funcionan. Si no vivo como persona conforme a la verdad, conforme a la verdad del Evangelio no puedo ser misericordioso. De hecho, explicó no hay una “misericordia cómoda” porque tiene que ver “con el corazón de nuestra fe”. “Es necesario, dijo, una complementariedad entre Misericordia y Verdad”.
Y en referencia a su lema episcopal, Monseñor Gänswein recordó que su camino sacerdotal “siempre se guió por la verdad” y que “si Cristo y el Evangelio no son la verdad, entonces lo que hago no tiene ningún fundamento”. Así, con esta forma de pensar que, “me ha guiado durante mi sacerdocio, quisiera que me guíe en mi camino como Obispo”.
La visita de Monseñor Gänswein en Suiza es la primera desde que es Prefecto de la Casa Pontificia. Nacido cerca de la frontera con la ciudad de Basilea, Monseñor Gänswein es muy cercano a Suiza donde ha recordado especialmente “las peregrinaciones a Einsiedeln desde mi pueblo, a dos horas en coche sin tráfico” y en la que también podía ejercer el Ministerio. “Para mí, ha recordado, estos lugares de peregrinación son un ejemplo de fe viva”.

sábado, 17 de mayo de 2014

SIN FÁTIMA NUESTROS DÍAS NO SE ENTENDERÍAN BIEN


HOMILÍA DEL PATRIARCA LATINO DE JERUSALÉN
12 de mayo de 2014 en el Santuario de Nuestra Señora de Fátima

Queridos  obispos, sacerdotes, religiosas y demás consagrados,
Respetables autoridades civiles, regionales y nacionales,
Queridos hermanos y hermanas, venidos de Portugal y demás peregrinos del mundo entero que soportasteis el cansancio del viaje por el gran amor que tenéis a la Virgen de Fátima.

He venido de Jerusalén para participar en esta fiesta en honor a María.
Agradezco de corazón al Señor D. Antonio Marto, obispo de Leiría-Fátima, por haberme convidado a presidir esta bella peregrinación en torno a Nuestra señora, y agradezco a todos los que han organizado esta peregrinación internacional.

He venido a presentar a Nuestra Señora las súplicas de sus hijos de Medio Oriente y del Mundo entero y, de un modo especial, pedirle por las necesidades de los cristianos y de todos los habitantes de su patria: la Tierra Santa.

He venido también para dar testimonio junto con vosotros de la importancia, o mejor, de la centralidad de la devoción mariana en la vida de todo cristiano, y para incentivaros a ser más confiados en la fuerza de tan buena y poderosa Madre. Fátima es una señal indiscutible de la fuerza de María Santísima en la historia de la Humanidad. Sin Fátima, hasta incluso nuestros días no se entenderían bien.

Entre las llamadas de la Virgen de Fátima, como vosotros mismos conocéis, está la llamada a la conversión, al ofrecimiento voluntario de todos nuestros sufrimientos –del miedo y de las angustias que causan en nosotros la injusticia en el mundo- para la gloria de Dios y la salvación de las almas.

De ahí que Fátima sea una repetición fiel e histórica de aquello que sucedió en Caná de Galilea.
La Virgen María quiso aquí, en Fátima, como en Caná, intervenir a favor de la Humanidad. Y aquí como allá, indicó el camino de salvación: “Haced lo que Él os diga” (Jn 2, 1-11)
Sí, queridos Hemanos, debemos hacer lo que Jesús nos dice. Ese es el modo para dar Gloria al Padre y obtener  las gracias de que el mundo, tan herido, necesita de forma urgentísima.

María es una solamente.
Ella nació en Palestina –en cierto sentido es también nuestra parroquiana- y desde allí comenzó su misión a lo largo del tiempo y del espacio, bendiciendo la historia humana con su presencia benéfica.
Todos los santuarios marianos del mundo poseen algo de esta presencia de María, y entre ellos se complementan y se “reclaman mutuamente”
-Nazaret nos recuerda el “Sí” de María. “Sí” purísimo, incondicional y fecundo:
-Belén nos recuerda su Maternidad divina y virginal.
-Jerusalén, santuario del Gólgota y del Sepulcro Vacío: nos recuerda la Virgen de los Dolores, mas también la Virgen de la Esperanza, finalmente, la Virgen Gozosa de la Resurrección.
Y así el mundo entero:
- La Virgen en La Salette nos recuerda las lágrimas de Nuestra Señora y su esperanza en medio del sufrimiento.
- Lourdes, su Inmaculada Concepción como fuente de gracias celestiales;
- Guadalupe, su providencia amorosa y maternidad universal;
- El Pilar, su solidez de Reina y Madre…
- Fátima, la fuerza de su Inmaculado Corazón, como fuente de salvación para la Humanidad.

Por la necesidad urgente en la que se encontraba, y se encuentra, la vid de millones y millones de seres humanos, el mensaje de Fátima se hace un clamor vigoroso de Nuestra Madre del Cielo.

Ella aquí nos llama a la conversión; a que dejemos de ofender a Dios; a ofrecer sacrificios por la conversión de los pobres pecadores que se condenan, porque nadie reza por ellos, a reparar las ofensas cometidas contra el Corazón de María Inmaculada y contra Su Hijo.

La Virgen aquí nos llama a consolar el Corazón de Jesús, que tanto sufre, abandonado de amor. Esto lo entendió muy bien el pequeño Beato Francisco Marto, que no hacía otra cosa sino querer consolar a Jesús sufriente, presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Era así que pasaba mucho tiempo delante del Santísimo…para consolar a Jesús. ¡Qué ejemplo de bondad!

La Virgen aquí nos llamó a rezar por la paz, por el Papa, por todos. ¡Qué amor por el Santo Padre experimentó la pequeña Beata Jacinta! Grande ejemplo para nosotros también; para que aprendamos a amar al “Dulce Cristo en la tierra! Y a rezar por él. ¡Y tenemos al Papa Francisco que merece todo esto y aún más!

Sí, queridos hermanos y hermanas, desde que María Santísima se convirtió en la Madre de Dios con su FIAT, con su "Hágase en mí, según tu Palabra” que pronunció en Nazaret, desde ese instante, la Virgen nunca más paró.
Desde Nazaret, comenzó su acción evangelizadora. Acción que nunca cesó. Acción que continúa en el tiempo y en el espacio.

Ella va por los caminos del mundo, intentando guiar a sus hijos, para que vuelvan a Dios Padre, y tratando que aquellos que todavía no conocen a Dios lo conozcan, lo amen y lo sigan.

He venido de Jerusalén para pediros también que recéis por todos los habitantes de nuestra región: cristianos, judíos, musulmanes: por todos.
Por favor, no os olvidéis de vuestros hermanos, los cristianos de Tierra Santa.

Podéis ayudarlos rezando por ellos, pero también –cada uno en su campo de acción- contribuyendo a que se cumplan las leyes internacionales y los verdaderos derechos de las Naciones, y que vuelva la paz a la Tierra del Príncipe de la Paz.



Contemplando un número tan grande de peregrinos, vemos también diversos grupos  y asociaciones internacionales, que trabajan por la justicia y por la paz en el mundo; y a todos los organizadores de esta bella fiesta en honor de María, a todos vosotros, agradezco vuestra presencia aquí hoy.

También está presente una representación de los Caballeros y Damas de la Orden de Caballería del Santo Sepulcro de Jerusalén venida de Portugal, de Italia, de Brasil y de otros lugares.

Muchas gracias por vuestra solidaridad y dedicación en sostener las numerosas obras a favor de los cristianos de Tierra Santa.

Como sabéis, el Papa Francisco, dentro de algunos días, irá como peregrino a Jordania, a Palestina y a Israel.

Fátima está íntimamente unida a la misión universal del “Obispo vestido de blanco”. Ayudemos al Papa en su misión de gracia y de paz, rezando y ofreciendo sacrificios.

Tomemos, también, su ejemplo y peregrinemos a Tierra Santa, donde están vuestra raíces y donde se concretizó la Historia de nuestra Salvación. ¡Os espero a todos con mucho gusto!

Es de noche. Hay tinieblas…y sombras de muerte. ¡Sí, es de noche! Noche cerrada sobre el mundo. Si la Virgen de Fátima hablaba sobre las tinieblas del error, de la guerra, de la perdición de muchos…hoy, infelizmente, no parece que estemos mucho mejor… ¡Sí, es noche cerrada! Mas a  pesar de todas esas tinieblas, brilla una pequeña luz de Esperanza. Es la Virgen Santísima que brilla como una lámpara en un lugar oscuro…¡Sabemos que después del sábado llega la Resurrección y la Alegría!

María estuvo al pie de la Cruz de Cristo, su Hijo, y permanece al pie de la cruz de sus hijos. Porque la agonía del Señor continúa con la agonía de todos los hombres, de los pobres y de todas las víctimas de la injusticia.

¡Amigos, no tengáis miedo! Aquél que salió del Sepulcro de Jerusalén tiene una fuerza tal que ningún movimiento político o pseudopolítico, ninguna sociedad humana, ninguna ley inicua…podrá jamás vencer.

La luz de nuestra esperanza se fundamenta, definitivamente, en la fuerza omnipotente del Señor que dice: “No tangáis miedo” “Yo estaré siempre con vosotros” (Jo 16,33; cf. Is 41,10; Mt 28,20).

Y María, en este sentido, es también Madre de la Esperanza: porque nos recuerda y enseña que “nada es imposible para Dios” (Lc 1,37).

El Medio Oriente está en llamas. La situación geopolítica es más que frágil. Por todos los lados hay guerras  y rumores de guerra. ¿Qué hacer? ¿En quién confiar? ¿A quién recurrir? A Cristo. Porque Él no falla ni puede fallar. Por eso dice: “No se turbe vuestro corazón. Creéis en Dios. Creed también Mí” (Jo 14,1). Es como si el eco de su voz fuerte continuase a decirnos: ¡No tengáis miedo! A pesar de las injusticias; a pesar del número reducido de fieles en la Tierra Santa; a pesar del número tan elevado de refugiados; a pesar de la familia casi destruida; a pesar de todos los pesares: “¡No tengáis miedo!” (Jo 16,33), “Sabed que Yo estoy siempre con vosotros hasta el fin de los tiempos” (Mt 28,20).



Virgen Santísima, venimos aquí desde muy lejos para presentarte las intenciones de tus hijos e hijas del mundo entero.
-Te ofrecemos nuestro corazón y nuestros deseos e intenciones de ser buenos cristianos;
-Te ofrecemos nuestras buenas acciones y todo lo que poseemos;
- Consérvanos en la gracia santificante. Vela por la salud de nuestros cuerpos.
- Protege nuestras familias:
-Que nuestros niños conozcan a Tu Hijo, cumpliendo sus mandamientos;
-Que nuestros jóvenes vivan en el amor de Dios, viviendo virtuosamente;
-Que los hombres y mujeres se amen y se respeten, como el Señor ordena  y vivan en paz y fidelidad, respetándola pureza y la vida;
-Que los ancianos y enfermos sean protegidos de quien los desprecia;
-Que todos vivamos íntimamente unidos a Jesús.
Te consagramos todo lo que somos y tenemos. ¡Ese es nuestro presente de amor, con ocasión de tu fiesta de hoy!
Y Tú, Virgen Santísima, concédenos lo que tienes: Danos tu paz, tu ternura, tu perseverancia en el bien, tu serenidad.
Enséñanos a vivir para Dios y para el prójimo.
Haznos semejantes a Ti, ya que si somos en verdad tus hijos a Ti debemos asemejarnos. Amén.
† Fouad Twal
Patriarca Latino de Jerusalén

Traducción: Blog Regnum Mariae