REGNUM MARIAE

REGNUM MARIAE
COR JESU ADVENIAT REGNUM TUUM, ADVENIAT PER MARIAM! "La Inmaculada debe conquistar el mundo entero y cada individuo, así podrá llevar todo de nuevo a Dios. Es por esto que es tan importante reconocerla por quien Ella es y someternos por completo a Ella y a su reinado, el cual es todo bondad. Tenemos que ganar el universo y cada individuo ahora y en el futuro, hasta el fin de los tiempos, para la Inmaculada y a través de Ella para el Sagrado Corazón de Jesús. Por eso nuestro ideal debe ser: influenciar todo nuestro alrededor para ganar almas para la Inmaculada, para que Ella reine en todos los corazones que viven y los que vivirán en el futuro. Para esta misión debemos consagrarnos a la Inmaculada sin límites ni reservas." (San Maximiliano María Kolbe)

miércoles, 25 de diciembre de 2013

¡FELICES Y SANTAS FIESTAS DE LA NATIVIDAD DEL SEÑOR!


“El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor”
                                                                          (1 Jn 4,8)

Con motivo de las Santas Pascuas de la Natividad del Señor, en el XXV Aniversario de mi ordenación sacerdotal, deseo a todos los miembros de la Fraternidad de Cristo Sacerdote y Santa María Reina, a todos los bienhechores, así como a todos mis antiguos feligreses, amigos y hermanos en el sacerdocio unas felices Fiestas.
Ante el Santo Misterio de Belén imploro humildemente para todos, especialmente para aquellos que me han ayudado y sostenido a lo largo de estos años de ministerio sacerdotal, la abundancia de las gracias divinas.
Que el Señor nuestro Dios, manifestado en la carne, se apiade especialmente de todos aquellos familiares, amigos y feligreses que ya han partido de este mundo. Y que la Santísima Virgen María, Madre tierna y amorosísima, nos ayude a todos a crecer cada día en amor a Dios y a los hermanos, nos acompañe y guíe en el camino de esta vida, y nos reúna a todos un día en el Reino de la feliz eternidad.
Llegue mi agradecimiento más profundo y sentido a todos aquellos que con motivo de este Aniversario han tenido la caridad de encomendarme al Señor y de manifestarme su estima y cercanía.
Manuel Folgar

domingo, 22 de diciembre de 2013

SAN JOSÉ, EL HOMBRE FIEL Y JUSTO


Alocución del Papa Francisco antes de rezar el Ángelus: 
En este IV Domingo de Adviento, el Evangelio nos relata los hechos que precedieron al nacimiento de Jesús, y el evangelista Mateo los presenta desde el punto de vista de San José, el esposo prometido de la Virgen María.

José y María vivían en Nazaret; aún no habitaban juntos, porque el matrimonio todavía no se había celebrado. Mientras tanto, María, después de haber acogido el anuncio del Ángel, estaba encinta por obra del Espíritu Santo. Cuando José se da cuenta de este hecho, permanece desconcertado.

El Evangelio no explica sus pensamientos, pero nos dice lo esencial: él trata de hacer la voluntad de Dios y está dispuesto a la renuncia más radical. En lugar de defenderse y de hacer valer sus propios derechos, José elige una solución que para él representa un enorme sacrificio. Y el Evangelio dice: “Como era justo y no quería ponerla en evidencia, resolvió repudiarla en secreto” (1, 19).

¡Esta breve frase resume un verdadero y propio drama interior, si pensamos en el amor que José tenía por María! Pero también en semejante circunstancia, José desea hacer la voluntad de Dios y decide, seguramente con gran dolor, despedir a María en secreto.

Es necesario meditar sobre estas palabras, para entender cuál fue la prueba que José tuvo que sostener en los días que precedieron el nacimiento de Jesús. Una prueba semejante a la del sacrificio de Abraham, cuando Dios le pidió a su hijo Isaac (Cfr. Ge 22): renunciar a lo más precioso, a la persona más amada.

Pero, como en el caso de Abraham, el Señor interviene: ha encontrado la fe que buscaba y abre un camino diverso, un camino de amor y de felicidad: “José – le dice – no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo” (Mt 1, 20).

Este Evangelio nos muestra toda la grandeza de espíritu de San José. Él estaba siguiendo un buen proyecto de vida, pero Dios reservaba para él otro designio, una misión más grande. José era un hombre que escuchaba siempre la voz de Dios, profundamente sensible a su secreto deseo, un hombre atento a los mensajes que le llegaban de lo profundo del corazón y de lo alto. No se obstinó en perseguir su proyecto de vida, no permitió que el rencor le envenenara el ánimo, sino que estuvo listo para ponerse a disposición de la novedad que se le presentaba de modo desconcertante. Y así, ¡era un hombre bueno! No odiaba, y no permitió que el rencor le envenenara el ánimo. ¡Pero cuántas veces a nosotros el odio, también la antipatía, el rencor nos envenenan el alma! ¡Esto hace mal! No lo permitan jamás, él es un ejemplo de esto. Y de este modo José se volvió más libre y grande aún. Aceptándose según el designio del Señor, José se encuentra plenamente, más allá de sí mismo. Esta libertad suya de renunciar a lo que es suyo, a la posesión de su propia existencia, y esta plena disponibilidad interior suya a la voluntad de Dios, nos interpelan y nos muestran el camino.

Nos disponemos entonces a celebrar la Navidad contemplando a María y a José: María, la mujer llena de gracia que ha tenido el coraje de encomendarse totalmente a la Palabra de Dios; José, el hombre fiel y justo que ha preferido creer al Señor en lugar de escuchar las voces de la duda y del orgullo humano. Con ellos, caminamos juntos hacia Belén.

sábado, 21 de diciembre de 2013

LA NAVIDAD NO ES UN CUENTO


Ciudad del Vaticano, 20 diciembre 2013 (VIS).- “No hay juego sin ti”, es el eslogan de los niños de la Acción Católica Italiana que han encontrado esta mañana al Santo Padre en la Sala del Consistorio del palacio apostólico vaticano. Los chicos y chicas han felicitado las navidades al Papa que les ha animado a ser siempre, dentro de la Iglesia, “piedras vivas unidas a Jesús”.
“La Navidad -ha dicho el Pontífice- es la celebración de la presencia de Dios que viene a estar entre nosotros para salvarnos. ¡El nacimiento de Jesús no es un cuento! Es una historia real, que sucedió en Belén hace dos mil años. La fe nos hace reconocer en ese Niño, nacido de la Virgen María, al verdadero Hijo de Dios, que por nosotros se hizo hombre. Y es en el rostro del pequeño Jesús que contemplamos el rostro de Dios, que no se revela en la fuerza o en el poder, sino en la debilidad y fragilidad de un recién nacido. Así es nuestro Dios; se acerca mucho, en un niño. Este niño -ha recordado- muestra la fidelidad y la ternura del amor sin límites con el que Dios rodea cada uno de nosotros. Por esta razón hacemos una fiesta en Navidad, reviviendo la misma experiencia de los pastores de Belén. Junto a muchos papás y mamás que trabajan duro todos los días, afrontando muchos sacrificios, junto con los niños, los enfermos y los pobres, hacemos esta fiesta, porque es la fiesta del encuentro con Dios en Jesús”.
Francisco les ha preguntado si realmente eran conscientes de que Jesús les quiere mucho y quiere ser su amigo. “Si estáis convencidos de ello -les ha dicho-, seguramente sabréis transmitir la alegría de esta amistad por todas partes: en casa, en la iglesia, en la escuela, con los amigos … Y por los enemigos, rezad para que se acerquen a Jesús... Así sabréis dar testimonio con un comportamiento de verdaderos cristianos, dispuestos a echar una mano a los necesitados... y también a aquel que no te quiere mucho... sin juzgar a nadie y, sin hablar mal de nadie, -ha concluido-. No son buena gente los que hablan mal de los demás... porque las habladurías no son cristianas... y es algo que no se tiene que hacer”.

viernes, 20 de diciembre de 2013

COMUNICADO OFICIAL DE LAS HERMANAS FRANCISCANAS DE LA INMACULADA


COMUNICADO 13/12/2013

Con profunda tristeza y consternación constatamos que en la Carta Circular de 8 de diciembre pasado, dirigida a todos los Frailes Franciscanos de la Inmaculada, el Reverendísimo Padre Volpi acusa a "algunos miembros prominentes de las Hermanas Franciscanas de la Inmaculada" de haber contribuido a crear una "mentalidad distorsionada" en los Frailes, influyendo fuertemente en su estilo de vida.
Consideramos totalmente infundadas tales acusaciones que, en su conjunto, ofenden a todo nuestro Instituto, y en consecuencia, las rechazamos en su totalidad, mientras recordamos con nuestro Papa Francisco que  "quien calumnia mata a los hermanos" (09/02/2013), mientras que "la misericordia cambia el mundo "(17/03/2013).
Nosotras tratamos de seguir la invitación del Vicario de Cristo a "caminar en la presencia del Señor, con la Cruz del Señor; a edificar  la Iglesia sobre la Sangre del Señor, que fue derramada en la Cruz, y de confesar la única gloria: Cristo Crucificado. Y así la Iglesia va adelante” (14/03/2013).

miércoles, 18 de diciembre de 2013

¿PERSEGUIDO EL P. STEFANO MANELLI, FUNDADOR DE LOS FRANCISCANOS DE LA INMACULADA?

                          P. Stefano Manelli, Fundador de los Franciscanos de la Inmaculada, hijo espiritual del Santo Padre Pío
La Historia de la Iglesia es una historia de persecución y sangre, porque es una historia de amor. El amor de Dios, derramado en el corazón de los creyentes por el Espíritu Santo, ha de abrirse paso a fuerza del fuego que acrisola a los seguidores de Cristo. "El siervo no es mayor que su Señor", por lo que los elegidos de Dios habrán de compadecer con Cristo los sufrimientos de la traición, de la condena, de la Pasión y Muerte de su Señor. "Si con Él morimos, viviremos con Él. Si con Él sufrimos, reinaremos con Él".
El zenit del "escándalo de la cruz" se nos presenta cuando son los falsos hermanos quienes entregan a sus hermanos. Junto a la pléyade de mártires invictos atormentados y sacrificados por los enemigos de Cristo, perseguidores de la Iglesia, podemos encontrar también una legión de mártires atormentados moralmente, espiritualmente y físicamente por sus propios hermanos y por miembros de la Jerarquía eclesiástica.
El mundo puede contemplar estupefacto como muchos de ellos, después de haber recibido un trato despiadado, humillante y mortificante por parte de algunos jerarcas, han sido posteriormente enaltecidos y aclamados en la gloria de Bernini por la misma Iglesia.
También Cristo fue traicionado y vendido por unos de sus elegidos, por uno de los suyos. Fue rechazado y entregado en manos de los paganos tanto por su pueblo como por sus príncipes: "Jesús, a quien vosotros entregasteis y negasteis en presencia de Pilato cuando este juzgaba que debía soltarle. Vosotros negasteis al Santo y al Justo y pedisteis que se os hiciera gracia de un homicida -Barrabás-. Disteis muerte al príncipe de la vida, a quien Dios resucitó de entre los muertos (...) Dios ha dado así cumplimiento a lo que había anunciado por boca de todos los profetas, la pasión de su Ungido".
"¡Ay de aquél hombre por quien el Hijo del hombre es entregado!" De igual modo, tampoco los falsos hermanos escaparán al juicio implacable del Hijo de Dios, constituido Señor y Juez de vivos y muertos.
P. Manuel María de Jesús

Aconsejamos la lectura del siguiente artículo:
http://infocatolica.com/blog/contracorr.php/1312160255-iperseguido-el-padre-manelli#more22431

"JAMÁS TENER MIEDO A LA TERNURA"


La entrevista con Papa Francisco sobre la Navidad, el hambre en el mundo, el sufrimiento de los niños, la reforma de la Curia, mujeres cardenales, IOR y el próximo viaje a Tierra Santa.

- Para mí la Navidad siempre ha sido esto: contemplar la visita de Dios a su pueblo. 

Dios siempre abre las puertas, no las cierra nunca. Es el papá que nos abre las puertas. Segunda: no tengan miedo de la ternura. Cuando los cristianos se olvidan de la esperanza y de la ternura se vuelven una Iglesia fría, que no sabe dónde ir y se enreda en las ideologías, en las actitudes mundanas. Mientras la sencillez de Dios te dice: sigue adelante, yo soy un Padre que te acaricia. Tengo miedo cuando los cristianos pierden la esperanza y la capacidad de abrazar y acariciar. 

Ya no nos sentimos solos, Dios descendió para estar con nosotros. Jesús se hizo uno de nosotros y sufrió por nosotros el final más terrible en la cruz, el de un criminal. 

Dios nunca da un don a quien no es capaz de recibirlo. Si nos ofrece el don de la Navidad es porque todos tenemos la capacidad para comprenderlo y recibirlo. Todos, desde el más santo hasta el más pecador, desde el más limpio hasta el más corrupto.

Dios vino a un punto determinado, a una tierra determinada, apareció allí la ternura de Dios, la gracia de Dios. No podemos pensar en la Navidad sin pensar en la Tierra Santa.

Frente a un niño que sufre, la única oración que me viene es la oración del “por qué”. ¿Señor, por qué? Él no me explica nada, pero siento que está viéndome. Entonces puedo decir: “Tú sabes por qué, yo no lo sé y Tú no me lo dices, pero me ves y yo confío en Ti, Señor, confío en tu mirada”. 

Quisiera repetir a la humanidad lo que dije a aquella mamá: ¡den de comer a los que tienen hambre! Que la esperanza y la ternura de la Navidad del Señor nos sacudan de la indiferencia. 

La ideología marxista está equivocada.

Hoy existe el ecumenismo de la sangre. En algunos países matan a los cristianos porque llevan consigo una cruz o tienen una Biblia; y antes de matarlos no les preguntan si son anglicanos, luteranos, católicos u ortodoxos. La sangre está mezclada. Para los que matan somos cristianos. Unidos en la sangre, aunque entre nosotros no hayamos logrado dar los pasos necesarios hacia la unidad, y tal vez no sea todavía el tiempo. La unidad es una gracia que hay que pedir.

Debemos tratar de facilitar la fe de las personas más que controlarla. El año pasado en Argentina denuncié la actitud de algunos sacerdotes que no bautizaban a los hijos de madres solteras. Es una mentalidad enferma. 

La exclusión de la comunión para los divorciados que viven una segunda unión no es una sanción. 

Para leer la entrevista entera:
http://www.lastampa.it/2013/12/14/esteri/vatican-insider/es/jams-tener-miedo-a-la-ternura-r8lpFUAxsH2v9Ypu21FPeI/pagina.html

domingo, 15 de diciembre de 2013

PAPA FRANCISCO: ¡LA IGLESIA ES LA CASA DE LA ALEGRÍA!


«Queridos hermanos y hermanas:
Hoy es el tercer domingo de Adviento, denominado también ‘domingo Gaudete’, domingo de la alegría. En la liturgia resuena en repetidas ocasiones la invitación a la alegría, a alegrarse, porque el Señor está cerca. ¡La Navidad está cerca! El mensaje cristiano se llama "evangelio", es decir "buena noticia", un anuncio de alegría para todo el pueblo; ¡la Iglesia no es un refugio para personas tristes, la Iglesia es la casa de la alegría! Y aquellos que están tristes, encuentran en ella la alegría. Encuentran en ella la verdadera alegría.
Pero la del Evangelio no es una alegría cualquiera. Encuentra su razón en el saberse acogidos y amados por Dios. Como nos recuerda hoy, el profeta Isaías (cf. 35,1-6ª. 8a.10), Dios es el que viene a salvarnos y presta socorro especialmente a los descorazonados. Su venida entre nosotros nos fortalece, nos da firmeza, nos dona coraje, hace exultar y florecer el desierto y la estepa, es decir, nuestra vida cuando se vuelve árida. ¿Y cuándo se hace árida nuestra vida? Cuando está sin el agua de la Palabra de Dios y de su Espíritu de amor. Por grandes que puedan ser nuestros límites y nuestra confusión y desaliento, no se nos permite ser débiles y vacilantes ante las dificultades y ante nuestras propias debilidades.
Por el contrario, se nos invita a fortalecer nuestras manos, a hacer firmes nuestras rodillas, a tener coraje y a no temer, porque nuestro Dios muestra siempre la grandeza de su misericordia. Él nos da la fuerza para ir adelante. Él está siempre con nosotros para ayudarnos a ir adelante. ¡Es un Dios que nos quiere tanto, nos ama, y por eso está con nosotros, para ayudarnos, para fortalecernos, e ir adelante! ¡Coraje, siempre adelante!
Gracias a su ayuda, siempre podemos empezar de nuevo. ¿Cómo comenzar de nuevo? Alguno me puede decir: “No padre, soy un gran pecador, soy una gran pecadora, yo no puedo recomenzar de nuevo”. ¡Te equivocas! ¡Tú puedes recomenzar de nuevo! ¿Por qué? ¡Porque Él te espera! ¡Él está cerca de ti! ¡Él te ama! ¡Él es misericordioso! ¡Él te perdona! ¡Él te da la fuerza de recomenzar de nuevo! ¡A todos! Podemos volver a abrir los ojos, superar la tristeza y el llanto, y cantar un canto nuevo.
Y esta alegría verdadera permanece siempre también en la prueba, incluso en el sufrimiento, porque no es superficial, sino que llega a lo más profundo de la persona que se encomienda a Dios y confía en Él.

La alegría cristiana, como la esperanza, tiene su fundamento en la fidelidad de Dios, en la certeza de que Él mantiene siempre sus promesas. El profeta Isaías exhorta a aquellos que han perdido el camino y se encuentran en la desesperación, a confiar en la fidelidad del Señor porque su salvación no tardará en irrumpir en sus vidas. Cuantos han encontrado a Jesús, a lo largo del camino, experimentan en el corazón una serenidad y una alegría, de la que nada ni nadie puede privarlos.
¡Nuestra alegría es Cristo, su amor fiel e inagotable! Por lo tanto, cuando un cristiano se vuelve triste, quiere decir que se ha alejado de Jesús. ¡Pero entonces no hay que dejarlo solo! Tenemos que rezar por él y hacerle sentir la calidez de la comunidad.
Que la Virgen María nos ayude a acelerar nuestros pasos hacia Belén para encontrar al Niño que ha nacido para nosotros, para la salvación y la alegría de todos los hombres. A Ella el Ángel le dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo" (Lc 1, 28 ). Ella nos obtenga vivir la alegría del Evangelio en las familias, en el trabajo, en las parroquias y en todos los ambientes. ¡Una alegría íntima, hecha de estupor y ternura. La misma que siente una mamá cuando mira a su niño recién nacido y siente que es un don de Dios, un milagro que sólo puede agradecer!